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25 de diciembre de 2014

Nati

A la mujer diferente
A la mujer independiente
A la taciturna, la pensadora, la silenciosa
A la extraña, a la de los ojos llorosos
A quien vivía en una realidad tranquila
A la que dejábamos
A la que diferenciábamos
A la mujer de amor, ternura y miradas

A su silla, sus chompas y su mando a distancia
A la dulcera, la escurridiza

A la enferma y su fortaleza
A la mujer fuerte y de palabras contadas
A la que era madre y abuela
A quien es ángel de la guarda 
A quien se fue pronto
A quien dejó de respirar 
A quien no se deja de amar
A quien quería
A quien me quería
A quien me miraba

A quien extraño
todos los días
todos los minutos

Te debo una despedida.





''No existe un momento de día 
en que pueda olvidarme de ti; 
el mundo parece distinto 
cuando no estás junto a mí. 

No hay bella melodía 
donde no surjas tú, 
ni yo quiero escucharla 
si no la escuchas tú''





18 de diciembre de 2014

Black

Max Black es mi diosa inspiradora, mi malcriada del trome espiritual. Hace apenas unos días que re descubrí ''2 broke girls'' y puedo decir con certeza que el personaje que interpreta Kat Dennings es quien quiero ser de grande. No me refiero a que mi proyecto de vida sea ser una mesera en quiebra de alguna zona marginal de Nueya York. Me refiero a que si por circunstancias estrechas de la vida llego a serlo, me encantaría enfrentar esa situación como lo haría Max Black.


''You can't give hipsters a microphone. That's like throwing gasoline on a pretentious fire''

''Stop fighting it; just give in to it. I don't know why I'm quoting a rapist''

''Max Black: Hi, ready to order? 
Girl #1: Do you have anything that's really special? 
Max Black: Not according to my high school guidance counselor.''








Claro que es un personaje de ficción que lee un guión. Pero sería absolutamente desconsiderado restarle todo el proceso y arte de interpretación a un actor. Kat Dennings es increíble haciéndolo y es tan capa que le basta una mirada, una alzada de cejas, una respiración extraña y un movimiento de manos para que olvides que está actuando o que alguna vez fue un personaje secundario en Virgen a los 40. Kat Dennings o Max Black es la chica en bancarrota con más actitud del mundo/ficción.


Yo pretendo ser la chica en ruinas con más y mejor actitud del mundo real. Intentaré deshacerme cada vez más de los filtros empalagosos y a reírme de mis propios demonios y miserias a ver si con el humor pueden ir desapareciendo. Buscaré no pensar tanto y actuar más. Prometo dejar de ponerme de protagonista en cada post que publico. Prometo hartarme de mí, pero jamás de Max Black, Kat Dennings y toda la genialidad que hay en ellas.




''La estrella de los tejados,
lo más rock & roll de por aquí''








25 de abril de 2013

Las chicas que nunca seremos


¿Qué esperamos ser o hacer cuando un hombre nos tira en el rostro su rechazo? En sencillo, un: "Ok, pero tú no me gustas". Pensamos, tal vez, qué la autosuficiencia llegará como con magia, que no nos importará, que te burlas desde algún sitio paralelo para pensar y convencerte que no eres tú la que le acaba de decirle a ese chico que te gusta, no eres tú a la que han desechado. A pesar que sí, sí ha pasado.

¿Sabes qué seremos? Esas haditas casi sin luz que se irán resignando suspiros y sintiéndose algo ridículas porque en algún espacio de su mente pensaron que esa misión imposible más que posible era probable. Nunca seremos esas heroínas que tiran los problemas para atrás y dejan de perseguir y darle vuelta a las cosas porque nuestra naturaleza no es así. Lo pensamos, lo repensamos y quedan dos opciones: sentirnos más ridículas o planear mejor las cosas. Es mentira que las mujeres seamos de impulsos, sólo los simulamos.

¿Qué esperamos ser cuando decimos que odiamos el matrimonio, que un papel no dice nada? Tal vez acomodarnos un poco a la idea de que ser independiente no significa pensar en un compromiso con todo eso que, quieran o no, soñamos desde niñas. Me cuesta mucho, muchísimo, creer que una mujer jamás pensó en su vestido de novia, en la torta, en la música, en él. Sinceramente, considero una pose eso del anti-matrimonio. ¿Qué esperamos ser? ¿Diferentes? Entre nosotras no hay diccionarios y el código es universalmente femenino. Sabemos lo que penamos, lo que hacemos, cómo lo hacemos. Nos conocemos unas a otras. La cursilería es parte, es la lijadura de lo que  siempre hemos sido. 

Las mujeres somos vanidosas, manipuladoras, astutas. No existe tal ejemplar como una mujer sin deseos de apariencia, de aprobación frente a un cristal. Las chicas, las reinas de las poses. Ese pelo descuidado, las converse casi rotas, el "me puse lo primero que encontré" que, en realidad, es un tiempo buscando eso primero que buscas. ¿Qué quieres conseguir ser? Diferente. Igualmente diferente a todas esas modelos frustradas escondidas en gigantes poleras, escondidas escogiendo cuidadosamente su foto de perfil de Facebook. Somos así.

No vamos a ser aquellas amazonas glamourosas, sin emitir juicios sobre sensualidad, sobre sexualidad. Nos avergüenza todo. No enseñamos porque tal vez hay demasiado que enseñar. Mostramos porque "que no haya nada ahí en el cuerpo" es lo primero que hay que mostrar.  No buscaremos la talla que es nuestra en una tienda de ropa porque simplemente no puede ser nuestra. Estar gordas es un crimen, estar flacas es un crimen, estar como somos y sentirnos lindas es un logro, uno que cuesta. Hay que sentirnos bonitas, decirnos bonitas, sabernos bonitas. Todas tenemos esos días frente al espejo donde nada está tan mal: ese lado del cerquillo que el viento acomodó, ese jean que no se deja por nada, esas cosas que tú sabes.

No seremos jamás quienes decimos que somos, no emplearemos los consejos que damos, no somos opuestas a todo de lo que nos burlamos, no somos más santas ni menos brujas, no somos putas por una falda, no somos tercias por un contundente NO. Decimos que somos chicas que jamás seremos pero que soñamos ser, miramos a mujeres irreales haciendo lo que queremos hacer. Porque el día en que seamos las chicas que decimos, ese pedestal de secretos y de códigos tan íntimos se perderá y cada chica que somos, cada mujer que somos, significará el agujero negro inevitable de lo maravilloso que es tener caretas y ser versátiles. No todos pueden; si tienes ovarios valientes, tal vez puedas intentarlo.



"… hay divinas señales, sólo dos animales
posturas anormales para deshacer
los enredos, las venas
los tendones, cadenas
que atan la pena de lo que no es
¿qué brilla en la oscuridad?"



8 de marzo de 2012

El día de la mujer mundial

Hoy es el día internacional de la mujer. Es gracioso porque tener un día solo recuerda el hecho de ser minoría, o ser tratadas como tal. Los hombres no tienen día. O tal vez, es porque las mujeres hemos sido seres reprimidos desde siempre por el estado, las leyes, la sociedad, los hombres... si, los hombres... desde aquel cavernícola que le pega a una mujer hasta el que te dice cosas asquerosas en la calle. Es decir, igualmente cavernícola. Hoy pienso en aquella niña de 9 años (una de las tantas) que fue violada por algún (insertar el calificativo aquí) y que esta condenada a tener al bebé... forzada a convertirse en mujer de un tiempo a otro. No creo que a esa niña le agrade mucho este día, si es que sabe que existe. Pienso, también, en aquella policía que el chofer de combi subestima y maltrata. Recuerdo a las señoras que se ocupan de la limpieza en mi universidad y que son humilladas por chicas y chicos malcriados que no tienen la menor idea de lo que significa consideración. Está, también, la señora que vende ceviche en la esquina por la que pasa la combi que tomo.

Ah, las combis. Ah, los enfermos de las combis. Los enfermos en todos lados. Me acuerdo de aquel tipo que se puso a mi lado en el micro y empezó a acercarse. Me acuerdo del otro tipo que me dijo cosas al oído en el puente primavera. En el obrero que cree que me pongo falda para que me grite. En aquel cobarde que me dijo la peor grosería que me hubiese podido imaginar. ¡Cobarde! Por gritar desde un carro. ¡Depravado! Porque yo estaba con uniforme de colegio. Pienso en las mujeres que la luchan todos los días, las que (como yo) detestan los "piropos", las que trabajan, las que están enfermas, en mi madre, mis abuelas, mis amigas, todas. Incluso las huecas de mi universidad. ¡Pienso también en ustedes, chicas!

Si digo esto es porque me encantaría que todas las cosas que acabo de decir se recuerden, no solo un día sino siempre porque es con lo que las mujeres convivimos. Seamos libres siempre de querer o no querer celebrar este día. Me gusta que me feliciten, que se recuerde a todas las mujeres que han hecho historia, que recibamos regalos, una atención extra, etc. Pero, por favor, ¡la canción de Arjona no!

Hoy se va a decir, igual que en el día de la madre, el padre y San Valentín, que a la mujer se le debería celebrar todos los días. Y aunque es lindo siempre recibir una flor, un chocolate, aretes, cadenitas, tarjetas o lo que sea, creo que el regalo más grande será el respeto, el reconocimiento y la igualdad de derechos. Pero para eso falta y mucho. Hay que seguir trabajando en ello. Por ahora, no faltaran los antipáticos y aguafiestas que dirán que los regalos son materialistas, la periodista que dirá que no celebremos este día, etc. Pero es como todo y como siempre. Así que no hay que renegar aunque leer eso ya es estresante.

Por ahora, sé que en tres semanas me viene la regla y que odiaré ser mujer. Que cada vez que pienso que quiero ser mamá, me vienen las imágenes del parto a la cabeza y me arrepiento. Por ahora, veo a mujeres golpeadas y asesinadas casi a diario por televisión, sin contar las que por vergüenza o lo que sea, callan. Porque hay mujeres que la pasan mil veces peor. Pero eso, por suerte, no me detiene a nada. Celebrar el día mujer no es emocionarse por un regalito, por una canción o por un saludo. Celebrar o recordar el día internacional de la mujer es decir: Hey, con todas las injusticias y maltratos, aquí seguimos y seguiremos y pelearemos por la igualdad. No es un simple capricho ni una fecha comercial. Se ha luchado por esta fecha, por una remembranza. Y a los que condenan el feminismo les digo: si, probablemente el feminismo tiene ciertos puntos extremos. Pero recuerden que es gracias a ello que hoy las mujeres pueden cobrar herencias, trabajar, votar, elegir, ser personas. Es por el feminismo que muchas mujeres pueden sentarse en una carpeta de la universidad a estudiar y ser profesionales.

Hay de todo. Por eso, este post puede ser resumido en un tweet que leí hoy: @VeroLinaresC: Que las mujeres sean como les da la gana, felices con halagos o manden a la mierda. Que hoy pidan regalo u odien este día, pero que decidan" tal cual. Decidamos, decidamos, decidamos. En todas las cosas y en cualquier situación. Nadie tiene el derecho de decidir por nosotras, ni humillarnos y menos maltratarnos. No tengamos miedo.
¡Girl power!

Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.

Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.