''El hit de los hits'' ha llegado a su fin. No habrá más. Me di cuenta que esto se convirtió en un sin fin de experiencias tal vez muy personales que si bien me gustaba compartir, no era a lo que quise apuntar desde que cree este espacio (tan lindo).
Quiero seguir escribiendo. Pero definitivamente en otro blog. Cambiará de nombre, cambiará de aire -me encanta decir eso- y espero poder escribir de temas que más que updates de vidas, sirvan tal vez para conmover a alguien con tristeza, alegría o tal vez quedar en pura indiferencia -uno nunca sabe-
La constancia que me ha dado este blog es lo que más me emociona. No dejé algo a medias y por más de dos años todos los jueves había algo nuevo que contar, a veces cosas mejores que otras. Y no dejará de ser así, como sea que este blog continúe, serán, definitivamente, los jueves y muy, muy pronto.
A la mujer diferente A la mujer independiente A la taciturna, la pensadora, la silenciosa A la extraña, a la de los ojos llorosos A quien vivía en una realidad tranquila A la que dejábamos A la que diferenciábamos A la mujer de amor, ternura y miradas A su silla, sus chompas y su mando a distancia A la dulcera, la escurridiza A la enferma y su fortaleza A la mujer fuerte y de palabras contadas A la que era madre y abuela A quien es ángel de la guarda A quien se fue pronto A quien dejó de respirar A quien no se deja de amar A quien quería A quien me quería A quien me miraba A quien extraño todos los días todos los minutos Te debo una despedida.
''No existe un momento de día en que pueda olvidarme de ti; el mundo parece distinto cuando no estás junto a mí.
No hay bella melodía donde no surjas tú, ni yo quiero escucharla si no la escuchas tú''
Siempre o casi siempre asocio cada cosa que pasa con mi vida y mi mente a una canción. Vienen, no tengo que llamarlas... primero llega el momento y luego la canción o al revés, pero siempre pasa y es genial porque me hace sentir la protagonista de una película... vale, a mis poquitos 21 años, me hace sentir la protagonista de mi propio cortometraje de serie b y de bajo presupuesto, pero soy la estrella y eso es lo importante. Como siempre he defendido la tolerancia y diversidad de lo géneros que a cada persona -y creo que nunca mejor dicho- se le cante escuchar, esta vez no es ni podría ser la excepción. Kevin Johansen dijo alguna vez que se consideraba un total ''desgenerado'' y ahí fue que encontré una adjetivo más para definirme. Totalmente. Y dice:
Los infieles / Aventura
¡Toma! directo, así, para que la crítica estalle. Pero esto tiene una anécdota linda. En este caso, la canción y el momento se presentaron iguales. Era mi ultimo fin de semana en Madrid después de 4 meses a-lu-ci-nan-tes y fui con mis amigos, qué amigos, mi ''familia madrileña'' :) a un bar de tapas... probablemente haya sido yo la única en reparar en que sonaba ESTA canción mientras yo intentaba terminar el segundo caipirinha y veía a mis amigos reír... sonreír :)
''Que nos perdone nuestro divino señor si cometemos un delito. Adán y Eva pecaron por tentación tu y yo no somos distintos''
*La parte menos sexual de toda la canción son esas dos líneas*
Quelqu'un m'a dit / Carla Bruni
Me demoré 5 minutos en escribir el título. Pero no importa si puedo recordar cada rincón de París que conocí escuchando esta canción cortita y hermosa. Debería estar prohibida tanta belleza en una ciudad.
''Me dicen que el destino se burla harto de nosotros que nos da nada y que nos promete todo Parece que la felicidad es al alcance, Entonces se tiende la mano y se vuelve loco''
Era tan guapa y tan niña / La canción de Cádiz
Recuerdo que en el piso debajo del mío, vivía una señor de más de 80 años que se llama Engracia, que me invitaba mantecados, me avisaba si se me caía ropa al patio de su casa, me prestaba ganchitos y lo mejor de todo, me pedía que la acompañe a ver la televisión... Una vez vimos la final del Concurso de Comparsas de Cádiz... esta fue la canción ganadora... no me la pude quitar de la cabeza hasta el día en que me fui... la tenía en mi mente con letra y música mientras estaba camino al aeropuerto y ahora cuando la escucho no solo me acuerdo de Engracia sino también del sol de Villaviciosa camino a la universidad, de las siestas, de la plaza, de todo...
''...y entendí que las musas no eran diosas divinas ni ninfas de cuento
que aquella noche tus celos me hicieron ver las musas eran de carne y de hueso''
Dame la razón / Marlango A quien corresponda y para interpretarla. Qué momentos esos los que se cree pasan desapercibidos y por el contrario terminan dejando una grande, feliz y extraña marca. Esta canción es para interpretar y el/los momentos, difíciles de explicar. Para muestra ni un botón ni nada... una canción que define TODO. ¿Alguien entendió?
''Dame puertas abiertas camas desechas, pasos perdidos, silencio en la piel''
Soy pecadora / Ana Prada
A pesar de que aún no termino de aceptarlas, se que tengo dos grandes partes: una que puede y quiere exponer luz y virtudes y otra que es oscuridad pero casi siempre es tonos grises. A veces me gusta creer que la malicia que tengo -como todos- es una característica que me hace interesante. Me gusta creerlo. Me envicia pensar que soy un alma a la que tienen y tengo que rescatar. Me di cuenta de esta canción en el momento preciso que me descubrí identificándome con partes de la letra. Si quiero ser precisa, me asocie a esta canción mientras caminaba para tomar el micro para ir a la universidad. En Lima, por supuesto.
''Soy pecadora... los santitos huyen de mi agenda Soy mala, madre de todos los pecados Las velas dudan si a mi altar echarle mano O con la excusa de un soplidito dejarme en la oscuridad''
Acabo de arreglar mi escritorio nuevo y hace dos minutos comí cuatro galletas de coco. Todo eso después de que mi mamá me dio una limonada. Creo que fueron diez minutos desde que ella entró a mi cuarto y unas cinco horas después de haber estado echada en su cama. A veces, en la tarde, mi mamá, mi hermano y yo dormimos tapados con una frazada de polar que tiene un oso panda. Durante esos minutos soñolientos de tardecita es que me doy cuenta que ese calor que empiezo a sentir en los pies y la sensación de comodidad de mi cabeza sobre la almohada, con una mano en la cabeza de mi hermano y la otra en un medio abrazo a mi madre me hacen pensar en lo siguiente: no sé si estoy preparada para crecer.
Eso de aferrarme a las cosas es muy mío. Lo cierto es que lo he disminuido un poco a raíz de experiencias en los últimos dos años, si he de ser especifica. Pero aunque he tratado de dosificar esos impulsos inconscientes -lo juro- de hacerle espacio a todo y a todos, hay algo con lo que eso de madurar y hacerme independiente -en el sentido más cliché de la palabra- no va conmigo. Y es porque no quiero.
Todavía cuando viajo extraño a mis padres al punto de querer regresar. No estoy preparada para perder a ningún miembro de mi familia. Es como decir: ¿está usted listo para despedirse de alguna de su extremidades o articulaciones? Que suene esto enfermizo es un tema a aparte, discutible y hasta me hace querer borrarlo. Pero es la verdad. No quiero crecer si eso significa no ver a mis padres y a mi hermano todos los días. No quiero crecer si no puedo tomar la leche -aún a mis veintiún años lo sigo haciendo- con mis abuelos mientras vemos tele. No quiero crecer si ser ''grande'' significa ir dejando de sentir poco a poco el calorcito en mis pies y el olor de mi mamá cuando la abrazo mientras dormimos tapadas con la frazada de oso panda. No quiero crecer nunca jamás y me gustaría poner mis propias condiciones. Y esto es una utopía. Cierro los ojos. Quiero tener veintiuno y ser a veces una niña.
''Pero, ¿quién es quien le pone puertas al monte? No pases pena, que antes que lleguen los perros, será un buen hombre el que la encuentre y la cuide hasta que lleguen mejores días. Sin utopía la vida sería un ensayo para la muerte''
Si tienes una herida abierta y remueves el dedo en la llaga una y otra vez, solo conseguirás hacerla más profunda, sucia y dolorosa. No hay que esforzarse demasiado para saber eso. Si algo amargo tan dentro de ti que no puedes saber ni dónde está hace que tengas pensamientos y sensaciones que no puedes explicar más que destilando ira, es rencor lo que te carcome y devora como termitas eternas. Liberarse de llagas y rencores hará que nos sintamos como plumas. La ligereza y alivio de algo que eliminas para hacer espacio a las cosas bonitas y buenas es algo que se logra con una decisión firme y la certeza de haberte desintoxicado de todo lo que no hace falta más.
Tener veneno en la piel y hasta en la cabeza no sirve de nada, menos para las cosas que ya no importan porque después de todo pudo sacar algo bueno de todas ellas, no inmediatamente pero si una vez que vas viviendo más allá de lo malo. Hablo de que no deseo más drama ni temas pendientes, de que hay temas que terminaron y vuelven a empezar de otra manera, de que no soy una ''nueva'' persona pero si tengo algo menos adentro, todo eso que describí al inicio y que no hace bien a ninguna persona.
Cerrar los ojos, respirar, viajar o irse -aunque sea mentalmente- a cualquier otro lugar. Contar hasta veinte. Canalizar la ira. Hablar, conversar. Arreglar lo que hay que arreglar, entender y tener paz. Perderse en pensamientos felices es leer un libro de Cohelo. Decir lo que se piensa y llegar a la serenidad es tan armonioso y efectivo como un poema de Benedetti.
Son de esas cosas que el
periodismo te da. Precisamente cuando hace unos días supe qué era lo que quería
hacer. Al menos con respecto a mi carrera. No quiero ver muertos, mucho menos
hacer más miserables sus desgracias escribiendo notas sensacionalistas. Quiero
contar otro tipo de historias. Y la que he vivido hoy se va a quedar para
siempre.
Toqué el timbre una vez. Dos
veces. Tres. Pensé en llamar una vez más y un claxon me sorprendió. Teresa
Fuller, la hija de Chabuca Granda, me sonreía desde el asiento de copiloto de
una camioneta gris que manejaba su sobrina. Ella también me sonrió.
Va a escribir un libro sobre la
pata, le dijo Teresa a su sobrina.
Yo sonreí. Me invitó a pasar y
justo antes de seguirla hacia adentro, la otra mujer me tomo del brazo.
No, no, no, Lucia, tú me vas a
ayudar a cargar estas bolsas.
Tomé los dos bultos de plaza vea
en donde Teresa había hecho unas compras y la seguí. Después de pasar por el
patio, subimos unas escaleras, ella iba delante de mí. El corazón me empezó a
latir un poco más fuerte cuando vi una gigantografía de Chabuca Granda. Teresa
sólo veía a su mamá y a su ídolo.
Atravesé la sala como quien
camina por el Louvre. Cuadros, fotos y estatuillas de Chabuca. Todo estaba
perfectamente ordenado.
¿Quieres café, Luci?
Luci. No me gusta que me digan
así. Pero era Teresa Fuller. Y además sonó lindo.
Sí, muchas gracias.
Mientras hervía agua para el café
y guardaba sus compras, me preguntó sobre lo que quería hacer con el libro. Le
conté todo y ella seguía sonriendo. Cuando terminó de hacer el café me dio la
taza que me tocaba y fuimos a la sala.
Casi me olvidé de las preguntas.
Mientras hablaba implícitamente defendía a su madre de todo como una leona. La
cara se le ilumina, se ríe a carcajadas cuando habla de su ‘’mami’’ o ''la pata'', como ella
le dice. Por ratos se quedaba mirando hacia un punto fijo con una sonrisa enorme.
Pensé que iba a llorar. Pero no lo hizo. Simplemente cambiaba de tema y
apuntaba hacia otra anécdota, se carcajeaba y el proceso era el mismo.
De Chabuca Granda se ha hablado
más después de muerta. Y eso la indigna. A mí también. Eso no es justo. Ojala
pueda hacer un cambio chiquito con el libro que escribiré.Mientras tanto, Teresa Fuller
Granda, me ha recibido en su casa. He tomado un café con la hija de la mejor
cantautora peruana de todos los tiempos, de una leyenda. La historia que quiero
contar.
Hace poco re-descubrí Jane Eyre. Básicamente porque empecé a relacionarla sospechosamente con Orgullo y Prejuicio y porque me enteré que Michael Fassbender protagonizaba la película de 2011. Pero eso no es lo más importante. Claramente, lo resaltante es que estoy escuchando Hot And Cold de Katy Perry en este momento y me imagino perfectamente a Jane Eyre y a Elizabeth Bennet bailando y cantando en Bath mientras se prueban sombreros y vestidos de muselina. ¿Por qué? porque son parecidas, adelantadas a SU época. Let's party like it's 1847.
No se imaginaría (si es que usted lo hace y por favor le pediría que lo hiciera) a esta dos mujeres acomodándose los sombreros y desplegando sus faldas mientras dan saltitos por inmaculados jardines. Se trata de ser heroínas. Se trata de ser trasgresoras, vehementes, sensuales, desalineadas a ratos, tener actitud, ser no-santas y enredadas como cualquier mujer que vive en 2014. Excepto porque son personajes ficticios. Pero, ¿cuándo ha importado eso?
A partir de ello también pregunto: ¿cuándo ha importado que el hombre soñado (mejor conocido como A). Mr. Darcy o B). Mr. Rochester) sea un completo paria, taciturno, malhumorado e irresistiblemente imponente? Ah. Tal vez sea eso. Las similitudes están ahí. Darcy y Rochester son una especie (perdón por la comparación tan explosiva) de Christian Grey... menos todo el sexo. Me empieza a preocupar que sea tal vez ese el tipo de hombre que nos gusta a las mujeres. Lo más probable es que sí. Jane Eyre y Orgullo y Prejuicio no son iguales pero tienen lindas y frescas similitudes. Felizmente. Pareciese que dos novelas clásicas de la década de 1800 son dos somníferos de alta efectividad. La verdad, depende de gustos. Pero si usted tiene cierta curiosidad por descubrirlas no una sino muchas veces, léalas. Quizás no sea aburrido, quizás hasta se encante con las formas, las maneras, los escritos y dos hermosas historias. Dos heroínas adelantadas a su época. Mujeres, al fin y al cabo. No importa que no sean reales. Estoy segura que a muchas de nosotras nos gustaría un poco de ficción de literatura inglesa en nuestras vidas. ¿Qué tal si en vez de hacer el twerking de Miley Cyrus, nos enlodamos los dobleces del vestido para luchar por lo que queremos y volvernos heroínas reales?
''Someone call the doctor Got a case of a love bi-polar Stuck on a roller coaster Can't get off this ride
You change your mind Like a girl changes clothes''
Ayer leí parte de un dialogo de How I Met Your Mother. Ted Mosby decía: Nada bueno ocurre después de las 2 a.m. Obviamente, claramente, evidentemente y todos los -entes más para todos los perspicaces, es imposible que este ''statement'' se aplique para todo y para todos. PERO me hizo dar cuenta que en los últimos meses de MI vida, la mayoría de las cosas más lindas y bizarras me han pasado después de las 2 a.m, quizás hasta después de las 3 a.m.
Tengo muchas imágenes en la cabeza y, más segura que probablemente, incluyen a gente y escenarios que de presentarlos aquí provocaría una ''colisión'' y además... qué vergüenza. Pero sí, ''uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amo la vida'' Tal vez no debería decir que el alcohol (si quiero ser precisa: caipirinhas, tragos extranjeros, ron con coca cola, etc.) ayuda a ver las cosas con pajaritos y colores, como si no hubiese un mañana y todo pareciera de repente... feliz. Al menos eso es lo que me pasa a mi. Pero no sé, las noches que me han tocado, al menos, daban para brindar, para hablar, para estar felices y más. Todo eso después de las 2 a.m, aclaro.
También podemos tomar malas decisiones. O al menos de esas que parecen buenas al comienzo y después nos perseguirán por el resto de los siguientes días (porque al final pasa). Todo eso en la madrugada, aclaro.
Pero NO SÉ. Me niego categóricamente a eso de que nada bueno puedo ocurrir después de las 2 a.m. Por ejemplo:
-Salí de mi piso en Madrid a las 5 a.m para ir en bus y metro hasta el Aeropuerto de Barajas y tomar un vuelo a París... a París... a Pa-rís. Aún no puedo creer que estuve ahí. Todo se vuelve más bonito en París. TODO.
-Los momentos más felices con mis amigos (nuevos) los viví de madrugada, caminando, riéndome y tratando de sostenerme en pie (algunas veces).
-Mis ''walk of shames'' del día siguiente me hicieron sentir más adulta (y un poco naughty girl)
-Suelen dar ''The Young Victoria'' en I.sat a partir de la 3 a.m.
-El olor de la madrugada es embriagante.
-Uno se sincera con sí mismo y brota la valentía escondida en algún lado.
En fin, es mentira eso de que nada bueno puede ocurrir después de las 2 a.m. Como tampoco es mentira, que últimamente algunos de mis posts han sido medio/muy superficiales. El próximo se viene profundo, ya lo pensé. Pero no hay de qué preocuparse, lo bueno viene en frasco denso. ¿No era así?
''La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas. Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza, y en tu voz, sólo un pálido adiós y el reloj en tu puño marcó las tres. El sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa cambiando lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas te hace bien, tanto como hace mal te hace odiar, tanto como querer y más''