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27 de junio de 2013

El lado bueno de las cosas II

Hace un tiempo lloraba por los rincones, no comía, no dormía, me cuestionaba todo, alimentaba rencores, me olvidé de mí, me lamentaba y arrepentía. Incluso, algunas veces, ni siquiera sabía hacia dónde ir. Podía estar parada y despierta sin tener real consciencia de lo que pasaba a mi alrededor. Podrá parecer gracioso o preocupante. La cosa es que fue real. La recuperación post-ruptura no es fácil. Menos si ya de por sí, es usted un pequeño monstruo llorón e inestable, como yo.

Pero cuando pasa el tiempo, ese invento tan divino y fortalecedor que sólo sabe enmendar y fortalecer, uno va adaptándose a la idea. No importa qué tan triste o deprimido se pueda estar, cuando nos hallamos en lo más hondo, sólo queda subir. No hay otra opción. El tiempo es como viento, es aire que va haciéndose más refrescante conforme pasan las horas, los días. Casi sin percibirlo, nuestras sensaciones, pensamientos y sentimientos, comienzan a curarse y a crecer de nuevo, casi como los huesos, porque se hacen más fuertes. Nos cambian.

Es en ese momento que nos damos cuenta que aquel suceso tan destructivo, en realidad nos ayudó de diferentes maneras. Siempre dependiendo de cómo llevamos el proceso. El mío fue más o menos así: depresión severa-depresión-tristeza-melancolía-extrañeza-altos y bajos-tranquilidad. Un poco de brillo solar después de una garúa abundante y molesta. Todo esto, que para mí fue algo muy duro, me ayudó increíblemente. Me permitió muchas cosas y me cambió en tantas otras que ahora agradezco. Como un inventario, como para darme una auto-felicitación porque gracias al tiempo y a aprender de los malos tiempos…

No me preocupo por todo.
No soy insegura ni celosa.
Me siento bien
Paso más tiempo con mi familia y descubro que ese es mi verdadero y mejor lugar
Conocí a un hombre, a un amigo, a un cómplice
Me siento adulta
Me siento fuerte
Encuentro y confirmo lo que quiero
Pruebo nuevas cosas
Baje kilos por la depresión y ahora hago pilates todos los días, no tomo y 0 grasas.
Me volví positivamente vanidosa
No tengo miedo
No soy aprehensiva
Me he vuelto repentinamente más ubicada y puedo caminar sola, ir donde quiero
No me persigo


Y tantas otras cosas más que me gustaría pero no deberían seguir y estar en tremendo alarde. Es fascinante. Trató de imaginare a la "yo" de hace un año y siento que es otra persona pero definitivamente no es la Lucia de hoy, 27 de junio de 2013, ni de ayer ni de hace algunos meses ya. A veces digo que esa era una niña y me avergüenzo hasta de recordar mis actitudes anteriores. Si lo que me pasó hizo que esa niña engreída, insegura, posesiva e inestable se debilite hasta casi desaparecer, entonces sé que no todo estuvo mal. Pero hay algo que también supe y no mencioné porque tal vez es el eje de todo eso que nombré. La lección más importante. Descubrí que soy valiosa, que no soy una mala persona y que me esperan cosas mejores. "Dio no te da más de lo que puedes soportar", me decía mi mamá. Es verdad y encima de todo, puede ayudarte a ser cada vez la mejor versión de ti que quieras ser. El remedio: el tiempo. El método: se va descubriendo.

"You have to do everything you can, you have to work your hardest and if you stay positive, you have a shot at a silver lining"

Silver Linings Playbook (2012)



''Cuando la impotencia no te deja respirar 
o cuando el río se seca 
cuando entierras a alguien y sabes que nunca más 
cuando al fin la casa se hace vieja 

Pero hay algo hermoso en tus ojos y en luchar 
y en sentirse bien sí se gana, tu ilusión es todo lo que tienes amor 
tu ilusión y estas cinco palabras 
Yo sé que te aliviará

Y si no podés y necesitás 
y si hay que correr un riesgo que te haga daño 
fly away, fly away hasta que vuelvan las luces'' 




28 de febrero de 2013

Las chicas de la alfombra

Desde hace unos pocos meses que estoy obsesionada con cosas de alta costura, pasarelas, marcas, maquillaje, accesorios, alfombras rojas, premios de cine, Fashion Police, E! entertainment y Bradley Cooper. Sinceridad ante todo, Bradley Cooper es Bradley Cooper y creo que es suficiente con eso.

Quisiera aclarar que estar "obsesionada" no necesariamente significa estar sumamente ilustrada, prueba de eso es que casi siempre me gustan los vestidos que en Fashion Police nombran como "peores looks" Creo que no tengo mucha idea de la mayoría de cosas relacionadas a la moda, pero me encanta ver a las actrices y cantantes desfilar en la alfombra roja con todo lo que posiblemente yo jamás podré usar. O, ¿quién sabe?

De lo único que estoy segura-segura que está de moda es creerse "opinólogos" y líderes de la concientización y empatía por la sociedad. Por lo tanto, con propósito de mi propia diversión y espero la de los que leen esto (si alguien lo está haciendo) opinaré sobre los vestidos y looks de la alfombra roja de los Oscar 2013. La diferencia entre los opinólogos y esta modesta exposición, es que yo trataré de hacerlo con buena onda y sin creerme Jesús en la sinagoga.

 Nominadas a mejor actriz de reparto (la categoría que yo sueño ganar):

1.       Amy Adams


No me gusta para nada. Nada, nada. Me parece que este vestido la avejenta increíblemente. Lo mismo el peinado. O sea, ni siquiera el color es alegre y aunque recién supe quién era el día de los Oscar, me parece que tiene un rostro que da para sonreír, que debería sonreír. La cara de incomodidad de ella tampoco ayuda mucho. Yo, por mi característica torpeza, jamás hubiese elegido un vestido así. Jamás hubiese sido nominada, también vale decir.

2.       Helen Hunt


Ella tiene algo raro en el rostro. No sé. Es algo raro pero que te da confianza. Me parece increíblemente adorable y muy linda. No me acuerdo si alguna vez he visto una película suya pero cuando se habla de vestidos supongo que eso no importa. Me gusta su vestido y me recuerda al que uso Jennifer Lawrence en los SAG Awards. Su pelo parece esculpido, no se iba a deshacer por nada. Sus joyas me parecen precisas también. Siguiendo con el vestido, que es azul y el azul es un color hermoso y, me parece, un color que le queda bien a casi todas las mujeres, creo que es  increíble y acorde con su edad. Se le nota arrugado en la mayoría de fotos que encontré pero bueno, a las estrellas también les pasa.

3.       Sally Field


Este vestido hace que mis sentimientos se encuentren. No me gusta ni me disgusta. Creo que es ella la que lo sabe usar y el vestido no es tan bueno. O el vestido es  bonito pero a ella no le queda. No tengo ni idea. Lo que sí sé es que es arriesgado. El peinado me parece descuidado, como si fuera a comprar el pan por ahí en Beverly Hills. Pero el vestido es tan majestuoso (por tamaño) que hasta creo que el peinado pasa desapercibido. Lo que sí: casi ninguna, o ninguna actriz, usó un color tan llamativo y encendido. Y eso, siendo una actriz no tan joven, me parece muy bien.

4.       Jacki Weaver


Con esa hermosa sonrisa, ¿quién se fija en el vestido? Bueno, la verdad que es un vestido horrible. Creo que le sentaría mejor a una mujer alta y ella es menudita. El peinado sí me gusta, pero sus cejas me dan miedo. No importa, en serio. A mí no me importa. La amé desde que la vi en Silver Linings Playbook como la mamá del protagonista (a.k.a mi futuro esposo Bradley Cooper) y aunque su vestido me parezca horrible, ella para ahí me parece un espectacular desastre.

5.       Anne Hathaway


ZzZzZz. De verdad, Anne Hathaway me cae muy mal. No me gusta su pelo, su vestido, su casi anorexia. Me molesta que siempre gane porque ella me parece aburrida (como si la conociera de toda la vida) Sólo una persona puede ganar siempre actúe o no actúe y su nombre empieza con M y termina con eryl Streep. El color del vestido no tiene gracia, ni siquiera el corte. Parece un tubo de ensayo rosado. Y no es envidia, es "fijonería"

Nominadas a mejor actriz:

1.       Emmanuelle Riva


Qué radiante se le ve. No me atrevo a ver "Amour" porque sé que lloraría como Magdalena reloaded. Pero ella me inspira ternura. Su vestido también. Me gusta mucho, me parece bonito, aunque parece más bien una capa. Me parece apropiado para ella y lo mejor: su pelo, no se lo tiñe y se ve muy bonita.

2.       Naomi Watts


Así nos deberíamos vestir todas en el 2030. Parece Miss Marte, su vestido es como espacial. Y es hermoso. Me parece que ella tiene una silueta que es perfecta para ese vestido y se le ve muy bien. El peinado también me gusta un montón. No creo que ese vestido sea para llevarlo con rulos o un moño prolijo. Linda, Naomi. Seven days.

3.       Quvenzhané Wallis


Me demoré 15 minutos en escribir su nombre. En otras informaciones, es una niña. ¿Qué más podía usar? Siempre critico a las mujeres que visten a sus hijas pequeñas como chicas de 15 o 20. Me parece retorcido. No sé si su mamá le escogió el vestido a (mirar el nombre al principio) pero me gusta porque es sencillo y no tiene nada de espectacular. Todo menos el chal. Lo que sí estoy segura que ella debe haber elegido es el impresionante bolso de perrito.

4.       Jessica Chastain


Si me dicen que es una actriz reencarnada de los años 40 o 50, yo les creo. Si me dicen que es Jessica Rabbit quitándole lo vulgar, también les creo. Qué estilo y porte. En televisión su vestido se veía más rojo, en foto es un color más neutral. Pero es muy bonito y crea que sólo a algunas pocas mujeres les podría quedar bien, Jessica Chastain es una de ellas definitivamente. Y su pelo está perfecto, casi no importa toda la contaminación que dejaron las 50 latas de spray fijador que seguramente tuvo que usar para que se vea así. Ok, ecologistas, let me be.

5.       Jennifer Lawrence (mi favorita al final)


Creo que queda claro que ella puede caerse las veces que quiera e igual seguir viéndose deslumbrante. No sé cómo escribir lo que quiero sin que se ponga en duda mi opción heterosexual pero a esta chica todo le queda bien, ¡es absolutamente perfecta! El peinado es el que casi siempre usa en las alfombras rojas y está demás decir que le queda muy bien. Pero yo me casaría con su vestido. Es increíble y apropiado, teniendo en cuenta que sabía que iba a ganar el Oscar. Sólo tiene 22 años y  ya tiene varios premios en las manos. It's J-Law, bitch.








Ah, y este es Bradley Cooper, creo que su terno es Tom Ford. 
No sé.
Oscar a los mejores ojos.




Si piensan que este post ha sido increíblemente superficial, la verdad es que sí. No hay que tomarse todo tan en serio. Pero lo que sí hay que decir es que muchas veces se piensa que la moda es algo superfluo y demás, pero yo creo que hay todo un trabajo detrás, toda una industria respalda y alimenta su propio arte que es el de que podamos ver a estas mujeres como musas y ejemplos que llevan encima no sólo tela, sino una idea y un concepto, un trabajo, un proceso. Y como todo arte, si bien no hay que compartirlo hay que tolerarlo y a entretenerse con él, como con todo. 


 
''Keep your head up high
don't you know you are the superfly, 
And that ain't no lie 
Well it's a saturday night,
you know the feeling is right,
 don't you know we'll get so high"


7 de febrero de 2013

Vocaciones simultáneas


¿En serio es posible que la carrera que estudiamos en la universidad sea nuestra verdadera y real vocación? O sea, ¿tendrá esa especialidad el monopolio absoluto de nuestros deseos?  Tal vez lo que disfrutamos hacer sin casi reparar en ello, es nuestra vocación alternativa. Sólo que ni siquiera podemos convencernos de expandir esa otra pasión con el afán de, en un futuro, sostenernos de eso. Por eso estudiamos lo que estudiamos. En caso que exista la posibilidad de que la persona que está leyendo esto estudia en la universidad, en un instituto o en donde sea, una carrera que odia  por darle gusto a alguien (cualquier alguien) o por la absurda idea de la soñada rentabilidad de una especialidad, decirles que no soy ninguna transgresora si advierto que podrían estar malogrando su vida. Mi mamá siempre me dice que no importa qué hagas, si te gusta, te irá bien.

Sin acercarnos demasiado a los extremos, me parece que todos hemos soñado alguna vez con ser algo que en realidad sabíamos que no íbamos a ser nunca. Tal vez es demasiado pesimista de mi parte, tal vez hubo quienes lograron ser astronautas, profesores de sonrisa eterna, veterinarios sin residuos de suciedad, físicos cuánticos, etc. Pero es probable que a los que fuimos menos constantes y en el camino encontramos aspiraciones menos impresionantes pero apasionantes a nuestra vista y cerebro, nos haya quedado un mini-bicho-espina-cosquilla de hacer lo que alguna vez, de repente con 5 o 6 años, quisimos ser.

Yo decidí que quería estudiar algo relacionado con los medios, la prensa, la televisión, los diarios, etc., cuando tenía 9 años o un poco menos. Periodismo, así con todas las letras, a eso de los 12 años. Lo que me pasó fue algo extraño porque en simultáneo a mi decisión por el Periodismo, estaba mi intención en el show business. Sí, suena raro.

Antes de decidirme a estudiar Periodismo e incluso una vez elegida mi carrera, seguía con esa inquietud interior de ser cantante o actriz. Cualquiera. No me importaba cuál de los dos, yo quería algo relacionado a ese tipo de arte, quería ser una especie de "performer". Estuve en clases de teatro, actuación, clown, etc. Pero nunca lo vi como algo a tomar en serio, nunca fui constante con esos intentos. Tal vez porque no confiaba en mí y no está mal decirlo. Me veía chata, sin mucha gracia y definitivamente no rubia. Esos años inmaduros, cuando pensaba que había que ser perfecta para intentar algo artístico. En realidad, tal vez sigue siendo así.

Hasta que nunca más practiqué nada relacionado al canto o a la actuación. Es decir, nada académico. A veces canto cuando estoy sola porque me relaja y, bueno, actúo siempre que puedo en la vida real. Lo que intento decir es que de repente no está mal ansiar otras cosas o tal vez deslumbrarse cuando se es testigo de algo que una vez soñamos. Aquí está mi ejemplo:

Me he vuelto, repentinamente, una adicta a las alfombras rojas, Fashion Police, buscar entrevistas a actores y actrices en YouTube y en ver películas recientes para después googlear a los protagonistas para saber de sus vidas. Me pasa lo mismo cuando escucho canciones nuevas de CUALQUIER género y lo que hago es algo un poco patético: anotar el nombre de las canciones que me gustan y debatir conmigo mismo a ver si puedo intentar cantarlas. Recientemente descubrí a Roció Dúrcal y a Pasión Vega.

Desde que empecé a ponerme así (no se me ocurre otra forma de introducir) alucino cuando veo a Kate Winslet, Helen Hunt, Emily Blunt, Jennifer Garner, Claire Daines, Mila Kunis, Sofia Vergara, Jessica Chastain y mis dos últimas obsesiones: Jennifer Lawrence y Bradley Cooper (este último es adonis y desplazó a Chayanne en mi top 1 de Hombres Perfectos) Porque a veces es divertido imaginarnos a todas estas personas con vidas perfectas, porque verlas usar vestidos carísimos y ser nominadas a un Golden Globe, a los SAG Awards o a los Oscar es algo que solo puede entenderse diciendo WOW. Tienen una vida fabulosa, seguramente. Pero siguen siendo personas. Lo interesante de todo es que por unas horas y en una pantalla, se convierten en criaturas perfectas, sonrientes, impecables y son la parte ilusa de toda vida, que después y a pesar de todo, entretiene y hace soñar.

Kate Winslet

Jennifer Garner

Helen Hunt

Emily Blunt

Jessica Chastain

Jennifer Lawrence

Yo sueño con ser nominada a "mejor actriz de reparto" (no "mejor actriz" porque la aburrida de Anne Hathaway o Meryl Streep me ganarían en una) casarme con Bradley Cooper para posar juntos en la alfombra roja y decir: I'm wearing Carolina Herrera.


Bradley ''mi vida'' Cooper


Mi realidad, sin embargo, es más emocionante: ser periodista. 


"Come on babe
why don't we paint the town?
and all that jazz.
I'm gonna rouge my knees
and roll my stockings down
and all that jazz"




31 de enero de 2013

El lado bueno de las cosas


Hace unos días que estoy obsesionada con una mujer, con un hombre y una película. La mujer: Jennifer Lawrence, el hombre: Bradley Cooper, la película: Silver Linings Playbook o como han titulado en español excepcionalmente (como nunca): El lado bueno de las cosas. Hace días que estoy fascinada con esas dos personas y con esa película que aún ahora cuando pienso en ella, me hace estremecer y sorprenderme por cuán parecida y, creo, adaptada a mí ha sido. 



Todo empezó superficialmente, lo cual no debe ser invalidado. Bradley Cooper hace que crea en el amor a primera vista, sólo de mi parte por supuesto.  Jennifer Lawrence hace que me derrita de envidia y la película, una obra de arte, nada más que eso. Magistral.

Existen muchas razones por las que una película puede conmoverte o penetrarte en lo más hondo de tu consciente o subconsciente, de lo que sea. Pero es diferente cuando esa película, esas dos horas, se convierten en un dejavu tal vez no preciso pero que sientes correcto, que es lo que es y que te habla a ti directamente porque la historia eres tú. A mí me pasó eso y por ese motivo pienso en Silver Linings Playbook todo el tiempo desde que la terminé de ver la primera vez. La he visto tres veces ya, sólo para animarme a escribir lo que estoy escribiendo.

Es tan intenso lo que me ha pasado con esta película que lo mínimo que creo poder hacer es sincerarme y explicar por qué. Desde que la vi, me pareció que me hablaba. Después comprendí o tal vez invente metáforas sobre la historia que, naturalmente e inevitablemente, están asociadas a algo que me sucedió el año pasado y que fue, hasta ahora,  lo más duro por lo que he pasado.

Probablemente esta sea la primera y última vez que escriba sobre ello, pero creo que es difícil intentar explicar lo profunda que he encontrado Silver Linings Playbook sin antes ponerle un contexto a las metáforas, las cuasi moralejas y sobre todo al espejo que ha sido para mí esta película.

Hace menos de un año, terminaron (digo terminaron porque no lo hice yo) con una relación de 3 años y 5 meses. Durante todo ese tiempo puedo decir que fui feliz y que estoy segura que la persona que me acompañó y complementó durante todo ese tiempo es alguien excepcional y que fue una gran alma gemela. Sé que es difícil aguantarme y que mi carácter es más que complicado; es confuso, estresante y muchas veces imposible. Pero él supo aterrizarme y siempre se lo agradeceré. Sin embargo y no estoy mintiendo ni es ninguna sorpresa decir que después de un tiempo largo, las cosas empiezan a hacerse rutinarias y como en toda relación, el fuego y la chispa de los primeros meses se va apagando poquito a poquito y no siempre reavivarla puede ser la salvación. Por ello y después de una conversación larga, decidimos separarnos por un tiempo a ver qué tal nos iba solos. Después de esos días, al menos yo estaba dispuesta a continuar porque me di cuenta que esa rutina que tanto me aquejaba era solamente la seguridad de habernos dicho todo ya, de saber todo uno del otro y ser cómplices a nuestra manera. Él no lo sentía así y la verdad, aun no entiendo la razón pero decidió terminar la historia. Hasta hoy creo tener una razón que, por supuesto, no es la que me dijo él porque tomé tiempo en darme cuenta. Pero después de todo, supongo que para él fue una liberación, un alivio, para mí fue un derrumbe completo, un asesinato sin sangre ni armas
 
Pat es un hombre de unos 30 años, casado y sin hijos, que tras haber descubierto a su esposa con un compañero de trabajo de la escuela en donde ambos trabajaban, es ingresado a un sanatorio en Baltimore por haber golpeado hasta casi matar al amante de Nicky (la esposa) con un diagnostico que determina que Pat es bipolar. Tras 8 meses de tratamiento regresa a casa de sus padres pues Nicky ha puesto una orden de restricción en su contra y él no puede acercarse a ella. Sin embargo, Pat está decidido a recuperar su matrimonio y está seguro que es cuestión de días el volver con su esposa. Tiene momentos intensos y duros hasta que conoce a Tiffany, una chica joven y viuda que, también con problemas, hace que Pat encuentre algo de equilibrio en medio del desorden que es su cabeza.

Esa es Silver Linings Playbook. He contado dos reseñas, una es ficticia y la otra es real. Yo veo las metáforas ahí, las tengo en frente pero hace falta explicarlas para que así se entienda y se aprehenda la belleza de esta película y sus consecuencias en mí o en cualquier otra persona que tal vez haya pasado por lo mismo.



Yo relaciono la bipolaridad y la depresión aunque no sean lo mismo. Además, experimento lo mismo cada vez que se refieren a esas dos enfermedades en tono de broma. Hay que pasar por al menos una de las dos para atreverse a hablar. Después de la ruptura, la psicóloga que empecé a frecuentar me diagnosticó depresión severa y eso fue algo muy duro de escuchar y de pasar. No tenía ganas de hacer nada, lloraba todo el tiempo, caminaba por inercia, me atormentaba con pensamientos todo el tiempo y sólo quería dormir para despertar cuando todo haya pasado. La ducha era mi mejor momento para llorar porque nadie se me acercaba a preguntarme cosas. La bipolaridad de Pat, por el contrario, es algo más cíclico, con momentos eufóricos y momentos de absoluta tristeza donde se pierde el criterio y muchas veces la razón. No acepto escuchar "soy bipolar" o "estoy deprimido" en broma porque es muy duro atravesar tal cosa, más duro aún curarse. Y difícilmente alguien puede entenderte por completo, involucras a tu familia y amigos y es desesperante. Como dice Pat en la película: Es un estado de negatividad y es como veneno. Pero enfrentarlo y concientizarse siempre es la mejor manera de empezar. Me recetaron anti depresivos, tranquilizantes, pastillas para dormir y para ideas obsesivas, ni siquiera sabía que existían.  

-Pat: ¿Has probado Tracedone?
-Tiffany: ¿Tracedone?
-Pat: Te deja en la nada, te quita la luz de los ojos.
-Tiffany: Es como lo que hace el dolor.





Como dije, se involucra a los amigos y más aún a la familia. Para mí, fue frustrante ver a mi mamá llorar porque yo lloraba, a mi papá verme con ojos de impotencia, de decepción. Les hice mucho daño y por eso les pido perdón. Tardé mucho en darme cuenta que fueron ellos los que sufrían tanto o más que yo y no había derecho a eso, no era justo. Cuando se está en una situación así, son ellos quienes están pendientes de ti, a la expectativa del llanto, del hundimiento más profundo. Te empiezan a tratar como a una caja de cristal a punto de romperse, te tienen paciencia y lloran contigo. Pat se enfrentó con sus padres, golpeó a su mamá y lloraba mientras lo hacía. Estas frente a frente con ellos que quieren verte renacer y estás tú, o yo, que sólo me aferraba a algo que ya había sido, que ya no había.


Un punto a parte.

Algo no demasiado largo. Odiaba cuando intentaban invalidar mi razón de tristeza. Es estúpido. Por supuesto que hay cosas peores, más dolorosas y trágicas pero en tu momento, nada puede ser peor, porque no te pasó y no sabes como es. Así como no hay un tiempo determinado para mejorar. A mí me dijeron que si en 3 meses no me ponía bien, estaba loca o algo así. Me asusté porque después de ese tiempo seguía igual. Después entendí que eres tú y nadie más que tú, que tal vez agradezcas los consejos pero no sirven. La depresión es la peor y a la vez la mejor manera de soledad, porque estás solito ahí en algún sitio y nadie te puede sacar, sólo tú y con un impulso que costará todas las fuerzas.


Tiffany: Vamos, ¿Qué vas a hacer con esa canción? ¿Vas a seguir tu vida entera asustado? es una canción, no la vuelvas un monstruo.



Creo que una de las cosas que me hacían retroceder eran los recuerdos. Pat buscaba como loco el video de su boda, iba a la biblioteca a sacar libros que le recordaran a Nicky. En mi propio asunto, cada rincón de mi casa tenía una historia con él, veía mi cuarto y todo era él, la sala y era todo él. Las canciones, las cartas, las fechas, las conversaciones, las fotos, los videos, todo era él y a cada lugar que miraba ahí seguía.  Entonces tenía algunas opciones: deshacerme de todo, hacerle un espacio al dolor que sentía recordando o esperar, que probablemente haya sido la mejor opción, ver al pasado sólo cuando ya no duela. Eso fue lo que hice. Por supuesto, cada vez que se avecinaba peligro, trataba de dirigir mi mente y concentración a otro lugar, es difícil porque la fuerza de voluntad es un don, pero hay que hacerlo. Poder es querer. El doctor de Pat le decía: 

-Tienes que reconocer cuando esos sentimientos vienen de nuevo a ti, sino estarás de regreso en lo mismo. No quiero que te desmorones si escucha esa canción, así que ten lista una estrategia, la necesitas.
-Pat: Es más fácil decirlo que hacerlo.
-Dr.: Tienes que hacerlo, no tienes elección.

Y así es. Todo está bloqueado y si se quiere salir de lo más profundo, hay que remarla uno mismo. Cada uno encuentra su método. Pero el mejor es el que te hace resurgir.


Como dije, estás solo. Y eso es lo más difícil. Porque a pesar de todos los consejos necesarios o innecesarios que recibas, nada empezará a servir si no es uno mismo quien se decide a ponerse bien. Lo que me pasó fue equivocarme y creer que eventualmente, él y yo íbamos a regresar. Lo que hice fue prepararme para volverlo a ver en algún momento. Quería cambiar por él y eso es absurdo. Pat corría todas las mañanas porque quería que Nicky lo viera en buena forma. Él estaba convencido que su matrimonio iba a funcionar. Entonces nos encerramos y ya nada, ni siquiera una opinión razonable cuenta. Yo traté de escaparme de mis amigos, de mi familia, no huyendo de mi casa o algo así, sino haciéndome cada vez más una desconocida para ellos. Y después de muchos meses veo cuán equivocada estuve. Porque yo sí creo que he cambiado, pero ahora mi última razón es gustarle a él. He cambiado varias cosas porque me di cuenta lo neurótico de mis propios bordes y es placentero hacer cosas por uno mismo. Ya no me escapo de mi familia y amigos pero sé tener mi espacio y mientras ellos tal vez creen que al recordarlo muero un poco, trato de hacer bromas a propósito de la ruptura. Me duele, claro que me duele pero el humor es un escudo poderoso. También el sarcasmo.


-Pat: Como una semana antes del incidente, llamé a la policía y les dije que estaba seguro que mi esposa y el profesor de historia, su amante, estaban en mi contra porque querían apropiarse de la escuela local.

Hay recaídas como en toda enfermedad. Hay veces que las cosas vuelven a doler porque piensas y ves que la otra parte ha superado y ha enfrentado todo muy bien. Dejando de lado, por supuesto, el carácter de esa persona. Porque hay que guardar una especie de luto y yo no vi eso. Por esa razón entré en otra etapa, tal vez no tan hipocondríaca como Pat, pero sí un poco agresiva. El hecho que me dejen el día que celebraba un mes más de relación dañó mi ego. Todos tenemos uno. Estaba resentida porque no me parecía justo. Molesta por que no entendía cómo pudo atreverse a hacerme algo así. Fue en esta etapa que creo haber descubierto la razón de la ruptura. Es dura y un poco impactante como para decirla aquí pero claro, nada bonita. Me jodían muchas ideas, muchas coincidencias en Facebook, apariciones de la nada, etc. Me jodía saborear su indolencia. Cuando hay problemas se enfrentan, no se huye a la primera complicación, se pelea por algo que vale. Él no lo hizo. Por eso me convencí más en esa razón que encontré. Porque hay que estar ya en otra posición y con otro "algo" para que una relación tan hermosa no valga ni siquiera un último esfuerzo. Ah, un esfuerzo que los dos sepamos, no una mentira. A veces, y no voy a mentir, esta etapa sirve. A mí me sirvió porque no quería saber más, quería alejarme porque no recibía un triste saludo y eso me fastidiaba. Me sirvió porque aprendí a darme mi propio lugar.



Es en medio de la crisis donde por absoluta casualidad puedes encontrar lo que te hará bien. Pero no hay que presionar nada. Sólo aparece. A los pocos días de la separación, mi vida en la universidad era nula. No comía, no hablaba, no hacía nada, no prestaba atención y sólo salía de los salones a llorar en el baño. Pero recuerdo que en una clase que me solía encantar, estaba sentada boca abajo abrazando a la carpeta y mirando a algún punto fijo que se me acercó una persona poco común a preguntarme si me sentía bien y yo, con la cara desencajada, le dije que sí. Unos momentos después me sentí enferma, cansada, sin fuerzas. La clase ya había terminado y poco a pocos todos se iban yendo. Pero yo no podía ni pararme. Mis amigas se espantaron cuando me vieron y me ofrecieron ayuda pero yo no quería. Ellas se fueron y yo me quedé. Planeé quedarme en el salón al menos hasta las 3 que terminaba por completo la clase porque en realidad eran las 2:20 y había acabado temprano. Pero la misma persona que me había preguntado si estaba bien, me miraba desconfiado desde otra carpeta y asumí que quería que me fuera. Intenté pararme y por poco me caigo. Él se me acercó corriendo, me volvió a preguntar si me sentía bien y sin el cinismo de la primera vez, le contesté que no. Me dijo que me acompañaría a la enfermería. En el camino le conté lo que había pasado, un poco harta de siempre tener que explicarlo todo y pensando en su respuesta. Pero no me dijo nada, nada de lo que ya había escuchado. Por primera vez una persona me escuchó y no se había atrevido a juzgarme. Yo pensé que su profesión lo ameritaba pero se veía sincero. No me criticó, sólo adivinó:

-Tienes una mente muy poderosa. Si pudieses concentrar toda la fuerza de voluntad que tienes para recordar en ir dejándolo pasar, estarías mejorando cada vez más rápido.

Sé que suena cursi, suena cliché, suena a mentira pero fui sintiéndome mejor sin siquiera llegar a la enfermería. Encontrar a alguien que no te critique, que no te aconseje y que sólo vea a través de ti para conversar es tener suerte. Después de eso, supe que tenía a una persona a quien podía confiarle cualquier cosa sin temor a una mirada acusatoria. Y unos días y meses después se volvió un amigo y las confesiones eran mutuas. No sólo mías. Pat también conoció a Tiffany. Los dos andaban medios locos, con problemas, con demonios interiores y aun así se ayudaron para mejorar. Poco a poco y con el tiempo, como todo, uno va sanando. Pat dejó de lado los libros que hacían crecer su obsesión por Nicky, el video de su boda, dejó de buscarla y casi se olvidó de ella, porque encontró a una persona que al menos en los momentos que estaban juntos todo lo que fue antes, desaparecía.

-Pat: ¿Cuántos años tienes?
-Tiffany: Los suficientes como para que mi relación se haya acabado y no termine en un hospital psiquiátrico.
 


Reconciliación.



No creo haberme convertido en la abanderada de la superación amorosa. Pero al menos ya sé algo que tal vez alguna gente aún no lo sabe porque no lo ha experimentado. Lo que sí es seguro es que todos pasaremos por eso. Todos, el que termina y el terminado. Todos. Y el mundo no se terminará como se puede pensar al principio, no es así. La vida sigue siendo la misma y las personas también sólo que antes no lo veíamos. Lo primero es aprender sobre el costo-beneficio. No lo recuerdo en términos económicos pero si los analizo textualmente. Cuesta demasiado soportar las miradas y los consejos de la familia porque son incisivos y agotadores pues lo único que quieren es verte igual que siempre, lo cual es un error porque algo así te cambia. Sin embargo, el beneficio que significa el hecho de tener a tu familia al lado es increíble, invalorable. Si no estás en paz con ellos entonces nada puede empezar a estar bien. Primero estoy yo, por supuesto, pero alrededor está la familia. En Silver Linings Playbook, Pat tenía una relación cortante con su padre, quien buscaba cualquier momento para pasar junto a su hijo mientras que Pat sólo estaba concentrado en recuperar y en vivir para Nicky. Eso es lo peor. Hacer de una persona el mundo entero, no debe ser así. Esas personas pueden irse cuando lo decidan, pero la familia, guste o no, siempre está ahí. Por último, saber que sólo por el hecho de ser muy sensible no se está loco. Me tomo mucho tiempo darme cuenta…

Pat: La gente como Tiffany o yo quizás sepamos algo que ustedes no.

Así es. Qué aburrido es estar siempre seguro de todo y sin cuestionarte nada. Qué escandaloso y desagradable que tu egoísmo y soberbia le haga daño a otras personas. Lo que sabemos gente como yo, como Pat y Tiffany (aunque sean ficticios) es tocar el fondo e intentar levantarse con las mismas fuerzas con las que caímos, es querer sin peros y no abandonar la marcha al primer ventarrón. Todo infortunio esconde alguna ventaja, como dice Serrat, sólo debemos direccionar a otro lado los pequeños logros que podemos conseguir. Pat y Tiffany se alegraron por conseguir un 5 en una competencia de baile. 5 no es mediocre, simplemente le dieron otro significado a ese resultado y eso, a paso lento pero seguro, ayuda a resucitar.


Reflexión final:

Por eso Silver Linings Playbook me hizo verme y darme cuenta de mí y de todo lo que he logrado en este tiempo. Sí, sé que soy complicada, celosa, insegura, mandona, gritona, engreída y muchas cosas más. Pero al menos ahora, todo está a su justa medida, he bajado un poco el volumen. Las cosas que me crispaban ahora no son tan graves ni tan malas. Ya no soy quien era y eso me hace sentir bien. He cambiado lo malo gracias a lo que me pasó, no sé si sin eso me hubiese dado cuenta de todo. No sé, tampoco, si otro podrá lograrlo como yo.

Tiffany: Fui una zorra pero ya no más. Siempre habrá una parte de mí que sea sucia y descuidada pero me gusta, eso y las otras partes de mi misma. ¿Puedes decir lo mismo de ti? ¿Puedes perdonar?

Ahora estoy preparada, me siento fuerte, madura y tolerante.

Pat: El mundo te romperá el corazón sin piedad. Eso está garantizado. No sé cómo explicar mi locura o la de los demás.

No sólo el mundo es el que rompe sino la gente. La verdad que es así como es el mundo. Pero, y es bueno saberlo, la cura se encuentra por casualidad y causalidad. Empezando por uno mismo, porque con esa energía atraes lo bueno. Por eso le agradezco a él que me ayudó tanto y que lo sigue haciendo. Por las sonrisas, las conversaciones, los celulares, el agua, los almuerzos, el regalo y  por bailar conmigo igual que Pat y Tiffany en su rutina de baile. Y si yo fuera Pat…

Pat: Querida Tiffany, sé que tú escribiste la carta. Sólo se puede revertir la locura haciendo algo loco. Gracias. …… lo supe ni bien te conocí.

Ahora, lo que sé: me esperan cosas grandiosas y mejores, todo pasa por algo, la familia es lo más importante, soy una persona excelente, soy graciosa, las cosas buenas llegan en el momento que menos esperas y muchos clichés más que por algo son clichés. Sé que es fácil dejarse llevar por otras personas, que es una idea mía o tal vez la verdad, que una chica puede deslumbrarte si se alucina y se presenta como mala, profunda y similar a ti. Pero una pose se descubre, más entre nosotras, las mismas chicas. Sé que me perdiste y aún peor, perdiste a mi familia y créeme, gente como ellos no encontrarás jamás. Una persona como yo no hallarás nunca porque, hey!, he reparado mi ego y sé lo que digo.  Gracias a todos los que me ayudaron y en especial a ti, sabes quién eres pero no sé si lees esto, porque como dice Pat: El domingo es mi día favorito otra vez. Pienso en todo lo que hicieron por mí y me siento afortunado. Esta foto es como yo recuerdo mi relación, como intenté ser la mejor a pesar de mis propios contras y como intenté guerrear por conservar lo más hermoso, nuestra esencia y complicidad, nuestros chistes y nuestras formas. La veo y me da mucha nostalgia pero también pena. Pero no por mí. Como dijo Robert De Niro en el papel del padre de Pat:

TIENES QUE PRESTAR ATENCIÓN A LAS SEÑALES. CUANDO LA VIDA TE ENTREGA ALGO ASÍ ES UN PECADO NO APROVECHARLO.












''Porque puesto a confesarte
aún le tengo miedo a tenerte delante
Porque en cuanto me descuido,
me atropella algún recuerdo en el pasillo.
Porque no puedo negarte,
que te quise sin querer y más que a nadie.
Porque mi doctor previno,
que para este corazón estás prohibido''