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15 de enero de 2015

Pausa









Receso a los conflictos y licencia para el momento
y su fugaz pero entera felicidad.
Se vienen más aeropuertos.













''Tanto fumar y tanto reír 
y tanto mirar tu boca 
¡Como quisiera ser aire, del aire que te toca! 
Quiero ser uno con tu tristeza 
y uno con tu alegría 
Quiero que aun sigas conmigo 
cuando se haga de día''


7 de enero de 2015

Cartagena

Y el calor pegajoso, insoportable, asfixiante
Las prostitutas apretadas y sudorosas con maquillaje chorreando
Las veredas, estrechitas, atestadas de gente... todo tipo de gente
Las terrazas ''a la orden'', las pizzerias tropicales, las arepas tóxicas
La poca ropa, los sudores, las cucarachas ahogadas en aguardiente 
Los negros, las negras, los rubios, las rubias, los mestizos, los colombianos
Los argentinos, los peruanos 
La salsa inagotable y Donde Fidel
Cartagena y Playa Blanca
Cartagena e Isla Barú
Las caminatas con arena fría debajo y un domo de estrellas encima
El viento helado por fin
Las mojarras, las espinas de pescado, el sancocho, pollo al limón.
Comida. ¿Para qué quiero comida?
Agua turquesa 
Bailes
Narcos
Señoras con siliconas 
Amigos
Bikinis 
Pieles con cremas 
El pelo acartonado
Silvio Rodriguez y el viento por la ventana
Locura
Nerviosismo
El viaje
La lancha de la muerte
Cartagena y mis miedos
Cartagena y los dos






''A la deriva la noche...
la selva invade el lanchón,
la luna, bola de sangre,
la devoró el tiburón,
las olas vuelan tiñosas
rizadas por un ciclón,
''Pilar'' navega sin rumbo
bajo un diluvio de ron

En el caribe
se vive como se escribe
se escribe como se vive...''





28 de diciembre de 2014

De repente

Hace cinco meses y después de haber pasado tres días en Cartagena me dije: aunque es hermoso, no voy a volver a este lugar en al menos cinco años. Y hoy estoy aquí con el rabo entre las piernas y a punto de preparar la maleta para tomar un avión mañana. Me voy a pasar año nuevo a Cartagena. Y creo que aún no termino de procesarlo.

¿O es que a caso me cuesta todavía asimilar que estoy rompiendo con una tradición presente desde el momento en que nací? Probablemente estaba destinada a cumplirla desde antes pero ese no es el tema. El asunto es que después de más de 21 años de vida me he soltado un poquito las cadenas y he decidido separarme por un rato de mi familia y recibir el 2015 con quien sentí que debía hacerlo.

No voy a hablar de él porque... ¡a ver cómo continúa la historia!. Me imagino este viaje vuelto un desastre y me sentiría algo ridícula de haberlo descrito como el próximo Mr. Darcy. Pero más allá del con quién pasaré año nuevo o por quién decidí irme, creo que es justo decir que esto tiene más que ver conmigo que con otra persona, quien quiera que sea.

Digamos que aquí ni la ciudad ni la otra persona son las estrellas. Soy yo quien tiene el protagonismo porque fui yo quien tomó la decisión y la que asumirá las consecuencias de esta sean malas o sean buenas. La impulsividad y la emoción me tomaron por sorpresa y yo, firme, he descubierto algo: las alas las tengo desde siempre y es ahora que amo más que nunca volar. Por mi y por nadie más.











''No tengas miedo
solo es un juego
y si te toca perder
no es tan grave

No tengas miedo
vamos al ruedo''




16 de julio de 2014

A 1880 kilómetros

Estoy en Colombia. Y en los solo seis días que llevo acá he presenciado todas las estaciones del año. Es mentira eso de que una cosa así solo pasa en Lima. No es cierto. Bogotá me ha dejado sin palabras. En solo 15 minutos puede llover, quemar y hacer frío... o todo eso pero mezclado que es aún más increíble. Me quedo en casa de un amigo que ahora, cada día que pasamos juntos, lo siento más como un hermano. Lo conocí en Madrid y fue de esas personas que quieres tener en tu vida para siempre... el aquí con entre puro bosque, árbol, cielo azul y yo con mi Lima gris y de concreto. 

Mañana me voy a Cartagena y tengo la sensación de que en una ciudad caribeña y menos montañosa que Bogotá la gente será incluso más amable y feliz. Es alucinante. Aquí la gente es feliz. En las tiendas, las personas además de decir ''gracias'' te desencajan la fría cordialidad limeña con un: que estés bien. Aquí la gente baila, y no solo reggaeton y salsa. He visto a chicos de mi edad, si es que no eran menores que yo, ''empilarse'' más con ''La pollera colorá'' que con una canción de Daddy Yankee. Cumbia, salsa, mapalé. Todos bailan y no hay excusa. Los chicos bailan y lo hacen divino... camisas, pantalón, elegancia y simpatía. Bogotá es una ciudad feliz... o eso es lo que he sentido desde que pisé el aeropuerto.

Hay gestiones públicas que yo creo que harían de Lima una mejor ciudad. Hay gestión, hay verde, hay felicidad, amabilidad. Hay Bogotá. Por lo menos hasta el próximo miércoles. Y yo hasta aquí, que mañana no será ni Bogotá lluviosa, ni Lima gris... será Cartagena azul.





''Me gusta el olor que tienen la mañana 
me gusta el primer traguito de café (...)
sentir como el sol se asoma en mi ventana 
Me gusta escuchar la paz de las montañas 
mirar los colores del atardecer.''