15 de agosto de 2013

Rugir con brillo

La nueva canción de Katy Perry es WOW. (Si no escucha Katy Perry porque le parece ''comercial'' y sus gustos están ''más allá''; digamos, en música que nadie más que usted conoce y no puede siquiera abrir un poco la mente a cosas nuevas, entonces su vida es aburrida. En realidad, sólo le pido una oportunidad, dele un chancecito a Katy). Estaba  un poco reacia a su nuevo disco porque vi las primeras fotos y no me parecio la Katy Perry de siempre. O sea, ¿dónde está el brillo, los cupcakes, lo vintage, el pelo azul, morado, celeste, las california girls? La verdad, estaba ella más natural y luego entendí que a veces, no sé, imagino, los cantantes o performers llegan al tope de ellos mismos o de lo que nos enseñan y necesitan producir material mucho más personal. Creo que PRISM, el nuevo disco de Katy Perry es algo así. Como el ADONDE VAYAS  de Soledad Pastorutti, espero estarme dejando entender. La música, creo, se trata de eso: una mezcla de todos los gustos, los más incoherentes. ¿Buena música y mala música? ¿Según quién? Por favor.

Por eso es que no sólo hay Sabina, no sólo hay Serrat y tantos otros. Hace algunas semanas decidí a empezar a escuchar a Chris Brown, Kanye West, Frank Ocean, The Saturdays y Alma Bella, sí, son geniales las chicas, la cumbia peruana ee parece muy bonita. No me arrepiento de ninguno de los que acabo de nombrar. Son muy buenos. Pero antes no lo creía, descartaba cualquier cosa que se relacione con raperos estadounidenses, sus cadenas de oro, sus videos y canciones que me parecían las mismas. No es tan así y fue por aquella rendija que se abrio un poco en mi cabeza para invitarlos a pasar. 

Me salí un poco del tema. La protagonista era Katy Perry y ROAR, el single que promociona su nuevo disco. Como decía, ROAR es WOW. Tiene una melodía que levanta al muerto más muerto y la letra es un inyecte de energía girl power tal vez que sólo recuerdo haber escuchado en las Spice Girls:

I used to bite my tongue and hold my breath
Scared to rock the boat and make a mess
So I sat quietly, agreed politely
I guess that I forgot I had a choice
I let you push me past the breaking point
I stood for nothing, so I fell for everything

 Y se pone mejor. ¡Hay que escuchar! y si no es Katy Perry, tal vez alguno al que no se haya atrevido a oir por tantas razones que sólo usted sabe. Y recuerden, una humilde opinión, la buena música debe ser la que produzca y hasta eleve sensaciones, recuerdos, risas, las que sea, la buena música no es la que lo hace alardear y creerse superior. 


  I got the eye of the tiger, the fire
Dancing through the fire
‘Cause I am a champion
And you’re gonna hear me roar
Louder, louder than a lion



8 de agosto de 2013

En la puerta del horno

Salvo que haya vivido en una cueva durante meses, tendría que tener conocimiento de aquel odioso fenómeno llamado ''matadorcitas''. A menos que sea extranjero y al Perú sólo lo asocie con Machu Picchu entonces ahí sí nada tiene sentido y puede dejar de leer este texto a partir de este punto: . Ahora, si desea conocer una historia común en el Perú y además, formas atemorizantes de indicios a la mediocridad y el triunfalismo más exasperante y precario que pueda existir, quédese. Todo tema o evento que genere siquiera un poco de polémica y despierte pasasiones entre el público, tiene algo bueno, malo y feo. Aquí va un humilde recuento:

El Mundial de Voley Categoría Menores: Selección Peruana y todo a su al rededor:

Lo bueno:

Las chicas de la selección de Voley han demostrado un nivel muy bueno, hasta mejor que el de otras representaciones peruanas en los últimos mundiales. Han jugado de tú-a-tú contra países como Serbia e Italia. Es imposible que un equipo funcione tan bien contando con individualidades, pero si a alguna de las chicas se le tendría que reconocer tal vez el doble es a la milagrosa Angelita Leyva, más que voleyvolista, hacedora de puntos increíbles, el sostén de la seleccción. Y no tiene más de 18 años. Leyva, en unos años más, está preparada para ser aún más grande de lo que es. 

Lo malo:

Me parece que Frecuencia Latina ha hecho que el entusiasmo por el voley renazca y se potencie. Transmitir cada partido de la selección ha sido una gran ayuda porque en otros países no había forma de ver los partidos del mundial. Lo malo de la cuestión es o son las narraciones a las que hemos tenido que soportar salvo que haya hecho lo mismo qiue yo: poner MUTE. Lo hice en el partido contra Brasil, ya era algo exasperante. Los narradores y comentaristas no deben ser ''hinchas''. No sé si así sea para el fútbol pero al menos en el caso del voley, resulta insoportable. Burlándose de las equivocaciones del equipo contrario, por ejemplo, no hace interesante ni serio un partido a nivel de un mundial. Los triunfalismos son odiosos, inservibles. El hecho de recibir a las chicas como si hubiesen ganado algo no les suma sino que les resta. No se puede festejar un cuarto lugar que sin duda es bueno porque supero las expectativas. Pero aún falta. Ese lugar debería servir para reestructurar cuestiones de dinero, técnica y funcionamiento del voley. Las medallas las recibieron Brasil, China y Estados Unidos, recuerden.

Lo feo:


Cuando de pronto uno está de acuerdo con una columna de Aldo Mariátegui, entonces sabe que algo anda mal. Pero creo que tiene razón en algo. El hecho de haberse dejado ganar por China cuando prácticamente tenía perdido el partido, es algo increíble. No sólo eso. El quinto set decisivo lo iba ganando la selección peruana por 5 puntos, una ventaja preciosa en un set corto. China les hizo 3 puntos seguidos y de ahí, a Perú se le hizo imposible fulminar y pasar directo a la final. Aldo Mariátegui tiene razón (¡en eso! ¡nada más en eso!) es como si fuese algo psicológico casi psoquiátrico, un miedo al exito preocupante. Las chicas saben hacer un partido pero no pueden sostenerlo. Tienen lagunas y no pueden enfrentar un resultado favorable. Me quedo con algo brillante que leí en Twitter: Perú iba ganando 2 sets a O a China Taipei pero ellas estaban sonriendo, saltando, gritando cada punto como si fuese el último. Las caras de las peruanas era de terror, de desconcierto, como si no se lo creyeran.



 ''Miren, lo están golpeando todo el tiempo
lo vuelven, vuelven a golpear,
nos siguen pegando abajo''



1 de agosto de 2013

Amigo

Probablemente no te esperabas que te escribiera un post completo. Probablemente estés sorprendido. Probablemente ya era tiempo, ¿no? Más aún si siempre te quejas porque no hablamos mucho o porque no tengo una foto tuya en mi cuarto. Pero creo que estoy compensándolo haciendo unas de las cosas que más me gusta hacer: escribir, mal o bien pero escribir. Aunque tú me dices que lo hago bien. Me gusta creerlo pero no estoy tan segura. Lo que sí sé es que jamás me arrepentiré de hacer algo que me apasiona y me gusta. Como tú. Cada vez que digo que la política es lo peor que puede existir, casi puedo sentir tu mirada de dolor, tal vez de desconcierto porque la política es tu vida, literalmente tu vida. Y qué genial y suertudo puedes ser por tenerla en la piel. No mucha gente lo logra y eso es una de las primeras cosas que me enseñaste, tal vez sin que te dieras cuenta, jamás avergonzarme de lo que me gusta y quiero, a luchar por todo lo que me proponga. Siempre.
 
Otra cosa que me enseñaste y que pude aprender a lo largo de estos 20 años que te conozco. Espera. Qué loco, cuando yo nací tú tenías casi mi edad. Yo no hubiese sabido qué hacer. Bueno, cómo te decía, otra cosa que he visto en ti y me gustaría ser es siempre divertida. Tú eres un niño. Siempre juegas, siempre haces chistes y cada vez que te voy a ver las risas están garantizadas. Eso no mucha gente lo tiene, un alma tan infantil y buena a la vez. Por eso jamás fuiste un tío convencional conmigo. Todo lo contrario. Fuiste y eres un amigo al que le puedo contar cualquier cosa. Un incondicional. Debe ser porque cuando yo nací tú eras muy joven y no te quedaba otra que ser el tío divertido. No lo sé. Ya me lo contarás.

Antes de pasar a lo más importante, debo agradecer por la música. Tú sabes a qué me refiero. Me explico. Me refiero a esas veces que a mis diez años o menos, bajaba las escaleras de la casa de los abuelos en pijama después de una noche de haberme quedado a dormir ahí y lo primero que hacía era ir hasta el equipo de música y curiosear algunos discos tuyos. Drexler, Sabina, Charly, Calamaro, Fito. Si no fuera por ti, no sabría nada de ellos y no sería quien soy. Tampoco hubiésemos ido a tantos conciertos juntos, claro. 

 Y ahora sí, casi el gran final y tal vez la más importante lección. Como dije, siempre estás feliz y dispuesto a hacernos felices a nosotros, tu familia. Me imagino que sonríes a través de muchas cosas, tal vez a través de tus propios problemas. Has pasado cosas muy duras y aun así siempre has disfrazado tu fortaleza con risas y chistes. No sé si entender que nunca nada es demasiado grave o que hay que tener esa actitud con los problemas, con lo difícil, con la vida. Eso es lo mejor que tienes y lo que eres, un hombre que se enfrenta a todo con lo mejor que puede existir: el humor, la actitud y el atrevimiento por mejorar. 

Hoy que es tu cumpleaños, quiero desearte un día feliz, un día que disfrutes y que pienses en
todo lo que te queda por dar, que estoy segura es muchísimo. Vas a lograr cosas increíbles. Simplemente lo sé. Te lo mereces. Todo lo malo y sucio que te rodea, sabes a qué me refiero, pasa porque es un obstáculo que tienes que tumbar y porque Dios es así, nos pone cosas en el camino para ver qué tan alto podemos saltarlas y yo sé que tú puedes, puedes con la mediocridad, la indolencia y la maldad. Gracias por todo lo que has hecho y haces por nuestra familia, gracias por querernos tanto, porque todo es por nosotros. Gracias por comprarme el libro de Harry Potter, ese fue el primero que leí y desde ahí compartimos ese gusto tan increíble qué es leer. Recuérdame contarte de un libro que vi en la feria que te va a encantar. Aprovecho para pedirte perdón por convertir tu trabajo de la universidad en dibujos y papeles cortados. Era chiquita. Y también recordarte que no te preocupes, si hay otra guerra Chile no nos va a ganar. Eso espero.
Te amo.


Alguna vez me dijiste que esta era tu canción favorita de Fito y te la recuerdo:

''En esta puta ciudad todo se incendia y se va,
matan a pobres corazones,
En esta sucia ciudad no hay que seguir ni parar,
ciudad de locos corazones''



25 de julio de 2013

El principito de Cambridge

Claro, adelante, júzgueme, pero primero piense en sus pasiones más escondidas e incomprendidas.







His Royal Highness Prince George Alexander Louis of Cambridge.


18 de julio de 2013

Reinicio

La cosa era así: estaba lenta, sin ser la misma de antes, pesada, aturdida, un desastre. Estoy hablando de mi computadora: mi HP de poco más de un año de vida. De la más absoluta nada, empezó a fallar y no podía hacer nada con ella. Nunca he sido buena con la tecnología y no intenté nada para arreglarla porque tenía miedo de desgraciarla más. Mi única solución posible era llevarla donde una persona capacitada. Paseando por la vereda frente a mi universidad, encontré un cartel que decía: Servicio Técnico. Bingo. Dos palabras
grandiosas. No quise buscar más. Así encontré a José, un señor canoso muy amable y gracioso que me atendió como si fuese su hija y de inmediato me dio una solución  Me dijo que regrese al otro día. Tuve que dejar a mi computadora. Fue duro. Uno se adapta tanto a una cosa que sin ella se vuelve difícil vivir normalmente. Lo sé, parece loco y pensar que se trata de sólo un objeto es preocupante. Pero había que arreglarla. 

Regresé al otro día y José me miró con preocupación. Le dije que venía a llevarme mi compu sana. Me dijo que era imposible porque no había podido repararla, las cosas estaba peor de lo que él pensaba. Me explicó una serie de asuntos técnicos que no entendí y finalmente, me dijo:

La única solución es formatear todo pero ya no podrías recuperar nada. 

Catástrofe. No sé por qué pero catástrofe. La verdad que en ese momento quería tanto que se recuperara que no pensé en qué perdería PARA SIEMPRE. Le dije que lo haga, que no había ningún problema. Me miró con asombro y me preguntó si estaba segura. Sí, ¿qué se hace?, le dije. Tengo que regresar mañana con ella.

Me fui rara porque al salir del lugar se me vinieron a la mente las cosas que perdería: fotos, canciones, videos, textos. Cosas que ya no regresarán. Es gracioso porque a veces hay que deshacernos de cosas que parecen importantes para nosotros para hacerle espacio a otras que vendrán. Formatear nuestra vida, a veces porque queremos, otras porque no. Pero sí que es necesario, por ahí nos damos cuenta que eso que creíamos determinantes y cruciales, no lo eran tanto. Vendrá algo diferente y hasta mejor. Reflexiones que llegan porque mi computadora se malogró. Parece mentira.



''Si el mundo va a girar igual
sin preguntar
a prepararse
que hoy llegó el momento''