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19 de febrero de 2015

Cerrado por derribo

''El hit de los hits'' ha llegado a su fin. No habrá más. Me di cuenta que esto se convirtió en un sin fin de experiencias tal vez muy personales que si bien me gustaba compartir, no era a lo que quise apuntar desde que cree este espacio (tan lindo). 

Quiero seguir escribiendo. Pero definitivamente en otro blog. Cambiará de nombre, cambiará de aire -me encanta decir eso- y espero poder escribir de temas que más que updates de vidas, sirvan tal vez para conmover a alguien con tristeza, alegría o tal vez quedar en pura indiferencia -uno nunca sabe-



La constancia que me ha dado este blog es lo que más me emociona. No dejé algo a medias y por más de dos años todos los jueves había algo nuevo que contar, a veces cosas mejores que otras. Y no dejará de ser así, como sea que este blog continúe, serán, definitivamente, los jueves y muy, muy pronto.

También me gusta hacerme la interesante.


''El hit de los hits'' ha muerto. 


Por ahora.






''... que son cosas que pasan''


29 de mayo de 2014

Cronología

Mi mamá siempre me dice que me gusta la música de viejos. Y yo no sé cómo hacerle entender que ni la edad ni la época de la música importa, sino que es la influencia y poder que tiene para atraparnos y cambiarnos la vida. Joan Manuel Serrat cambió la mía, por ejemplo. Serrat, ¿quién? Está bien si el nombre no les suena conocido. No tiene por qué. Pero como es el protagonista de esta historia, es justo que les cuente de él: Joan Manuel Serrat un trovador español que a mediados de los 60’s comenzaba una carrera que hasta ahora continua vigente. En todos los que lo seguimos, claro. A mí me gusta desde que tengo 14 años. Lo descubrí y desde ese momento no he podido alejarme de sus letras y su música. Tampoco he querido. Sí, Serrat tiene más de 70 años. Es verdad también que la mayoría de sus fanáticos son gente de la edad de mis padres o mayores. Pero eso jamás me importó. Por eso cuando supe que llegaría a Lima para dar un concierto no dudé ni un instante que iría a verlo. La primera fila no me fue suficiente. Necesitaba algo más. Esta es la historia de la vez en que le dije a Joan Manuel Serrat lo que realmente pensaba de él.

Es jueves. Son las siete y media de la mañana y no puedo creer que he logrado despertarme. Veo la fecha… sí, 5 de diciembre de 2012: El día en el que veré a Joan Manuel Serrat en concierto. Por primera vez. No puedo creerlo y me vuelvo a tapar. Pienso: son muchas horas hasta las 8 de la noche. Pero hay algo que debo hacer antes. Tiro la sabana y salto de la cama. Sí, hay algo que tengo que hacer: entregar el correo, una carta para Serrat, una carta escrita por mí en la madrugada con lapicero azul y sobre manila. Los pensamientos me costaron mucho más:

Joan Manuel, jamás nos hemos conocido, es geográficamente imposible por ahora. Pero, ¿Por qué? ¿Por qué me apasiono tanto con tu arte? Es que no encuentro una razón sino varias y algunas que sé que descubriré en todos los años que me quedan escuchándote. Es decir, hasta el fin de mis días. Lo prometo. Perdona que te tutee, pero estoy interiorizada y sé que no hay nada más personal que mi relación contigo, con tus canciones y tus letras. Pero no sólo eso, me has dejado con un nudo en la garganta, con lágrimas, con rencor, con esperanza, con duda, con la sensación de saber que las letras de tus canciones son para mí y para nadie más, me has acompañado y lo haces hasta ahora.

Después de salir de la cama, es el momento de cambiarme: me decido por un polo azul, jean, casaca negra y unas zapatillas por si hay que correr. Entonces emprendo el recorrido. Después de 1 hora llego al hotel Westin en San Isidro, su sola puerta ya me intimida. Pero no importa. Tengo las ganas y sobre toda una carta ya algo arrugada por el viaje en el fondo de mi bolsito marrón. Camino unos 16 pasos. Sí, los he contado. De pronto siento que mi ropa no es la más adecuada. Me lo acaba de confirmar la chica en taco 12 y blusa blanca inmaculada que pasa a mi costado. Frente en alto, postura recta y actitud despreocupada. Parece que no soy muy buena actriz. El vigilante me detiene en el preciso momento en que intento cruzar hacia el glamoroso mundo Westin International Hotel.

Disculpe, señorita, viene a la Conferencia del Ministerio del Interior? – me dice el hombre de verde.
Sí – respondo inmediatamente y sin pensar.
¿De qué medio es? – me pregunta mientras revisa una hoja con varios nombres escritos.
-La República – respondo por inercia.
Pasan unos cuantos segundos hasta que por fin me dice:
-Entre, vaya de frente al pasillo y doble a la izquierda.
-Gracias – digo y pienso: Lucia, acabas de suplantar a un periodista de La República al que probablemente ya no dejen entrar.

Me remuerde la conciencia solo por un momento. Luego pienso en lo mal que lo pasé cuando un año antes habían cancelado un concierto de Serrat en Lima dejándome como una quinceañera sin fiesta. Recuerdo haber llorado todo el día. Y entonces supe que esto era algo que me debía, que era una asignatura pendiente después de mucho soñar con decirle a Serrat todo lo que significaba su música y el para mí.

Joan Manuel, quiero decirte que tus canciones pueden, como ves, reponerme si quieren y al mismo tiempo destruirme. ¿Sabes cuál fue tu última travesura? "Entre un Hola y un Adiós" Entendí que era una carta abierta. Y lloré escuchándola. Lloré viendo una pantalla. ¿Cómo explicártelo? Eres lo máximo, lo más genio, lo absolutamente genial. Qué profundas pueden ser tus palabras aunque se oigan temblorosas en tu voz. Qué gran fiesta es tu arte. Por hoy, y en esta carta, no habrá gloria a Dios sino gloria a ti. Que el sol no te dé la espalda, y si lo hace que sea para que la luna admire tu grandeza más de la que tú la admiras a ella.

Después de haber despistado a la seguridad del hotel, perderme y terminar buscando la salida de la Sala de Recepciones C, estoy de nuevo en el vestíbulo en busca de la recepción. Veo un módulo, me acerco y me uno a la fila. La cola hacia la recepción es un panorama bastante peculiar. Básicamente, dos hombres en terno, la chica de la blusa inmaculada y yo. Digamos que en la jerarquía de atuendo iba yo de última. Y en la cola también. He de llevarlo con dignidad. Después de veinte minutos me encuentro frente a frente con la recepcionista que me mira como a una tachuela.

-¿En qué puedo ayudarte? – me pregunta…
-Hola, eh… tengo una carta – digo mientras saco el sobre de mi bolsito e intento plancharlo con la fuerza de mi mano sobre mi jean.
-oook, ¿Para qué número de habitación es y quién la envía?
-Mira, no sé qué número de habitación es pero sé que Joan Manuel Serrat está hospedado aquí y sé que es difícil pero sería muy importante para mí que pudieras hacer que le llegue esta carta.
-Voy a hacer todo lo posible para que le llegue. No te preocupes –me dijo la recepcionista con una sonrisa tierna.

Fue el momento en el que la frase ‘’las apariencias engañan’’ actuó a la perfección. La recepcionista ya no me miraba como a una tachuela sino como lo que era, una fan que no entiende de razonamientos lógicos. He dejado la carta y aunque no sé con certeza si Serrat la leerá o si sabrá de su existencia, me siento satisfecha de haber hecho lo que quería.

Regreso, entonces, a mi casa a deshojar horas como si fueran margaritas. Cada vez falta menos para el concierto y yo casi no tengo uñas. Intento despejarme pero no puedo. Cuando se está a punto de cumplir un sueño y sabes que vas a cumplirlo, todo se resume en eso. Y cuando por fin llega el momento de salir de casa hacia el recital, no sé ni siquiera cuál será mi reacción cuando lo vea. Mientras pienso en ello me pongo el polo que mandé a estampar con la frase: Serrat eres único y me pongo incluso más nerviosa.

Te confieso, Joan Manuel, que no sé qué haré cuando te vea. Tendría que estar en ese momento para saber realmente qué sentiría. De verdad quiero ese momento. Lo necesito. Te digo que he aprendido muchas cosas contigo. ¿Ya lo dije? Lo digo de nuevo. Aprendí, con tus canciones y contigo, a saber que todo infortunio esconde alguna ventaja, que por más que nos coloquen el listón hay que saltar con la intención de ser felices, sobre todo, que sin utopías la vida solo sería un ensayo para la muerte. Estaré en la primera fila de tu concierto en Lima con un polo que dice: Serrat, eres único. La loca de la carta soy yo.

Llego al Jockey Club como si llegara a mi boda. Percibo las miradas directas hacia mi polo y su frase. Siento algunas sonrisas. Me siento orgullosa. Camino hasta mi lugar y trato de entender la realidad: estoy sentada en la primera fila y solo faltan 30 minutos para poder ver por fin a Joan Manuel Serrat. Ahora que repito todo eso en mi cabeza, parece más bien fantasía. Estoy nerviosa y ansiosa. Las luces se apagan de pronto. Suenan bajos, baterías, trompetas. Una intro que da la impresión de ser breve pero a mí me parece eterna. Las luces blancas empiezan a cegarme un poco. Pero no lo suficiente. Y ahí está. Joan Manuel Serrat camina hasta el centro del escenario y yo tengo las mejillas empapadas de lágrimas. Todas las personas a mí alrededor me miran pero yo no puedo parar. Camina, canta, baila, sonríe, se calla. Lo tengo al frente y no puedo creerlo. Las canciones siguen una tras otra y con ellas continúa la utopía que vivo.

El concierto ya está por terminar. Serrat, quien ha compartido dos horas de concierto con Joaquín Sabina empieza a despedirse de la gente. Sabina se coloca en la parte del escenario más cercana a mí. Me ve. Ve mi polo y su frase y me hace un ademán. ¿y para mí? Parece que me preguntara. Yo lo miro y le sonrió. Sabina se voltea y llama a Serrat hacia su lado. Me estremezco. Sabina me señala y le enseña mi polo. Serrat me ve, sonríe, forma una carta con las manos y hace el gesto de estar leyéndola. Empiezo a llorar. Él me  manda un beso volado y leo en sus labios: Gracias. Sueño cumplido. Tengo las sensaciones más bonitas e indescriptibles, es como si todo se hubiese iluminado. Y pensar que unas horas antes creía que todo esto era imposible.

Joan Manuel, la madrugada en que escribo esto nos dice que llegó el final, qué bueno que aunque sea por una noche se olvidó que cada uno es cada cual, que es casi imposible que llegues a leer esto algún día. Pero como dije hace unas líneas, existen las utopías y sin ellas, no me habría atrevido a escribir esto. Solo me queda agradecer porque estás conmigo cada vez que escucho tus canciones, porque aunque tú no lo sepas, me conoces mucho. Gracias por existir. Es muy grande el mundo y demasiados los que te seguimos. Pero continúo. Gracias porque siempre puede ser un gran día, porque son tus versos el mejor lugar del mundo donde puedo estar.


La carta completa está... aquí:  
http://www.elhitdeloshits.blogspot.com/2012/07/carta-serrat.html



''De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo''



9 de enero de 2014

A sus cincuenta y diez más cuatro

Cuando leí que Sabina había dicho en El País que se retiraría de los escenarios este año, pensé que ya era tiempo, ¿no? El año pasado, no hace mucho, tuvo un problema médico en México. Sería algo desagradable y penoso que vuelva a suceder algo así en un concierto en otro lado, en Lima, por ejemplo, sería terrible. Ahora, retirarse de la parte que significa conciertos y giras, no quiere decir que lo perderemos para siempre. La verdad, yo preferiría quedarme disfrutando de lo que ha escrito y hecho hasta este momento y en este momento que verlo cantando sin sentido, escribiendo para dos horas de recital y sin que esté a gusto. 

Cuando Serrat, que es el equivalente a MI Sabina (es decir, LO MÁXIMO DEL MUNDO MUNDIAL), se retire, no rogaría ni iniciaría una cruzada para que no lo haga. No creo en forzar las cosas (al menos ya no) y ninguno de los dos son personas jóvenes, no para el trajín que hacer conciertos y viajes significa. Me encanta verlos y escucharlos y creo que mentalmente tienen para muchas más genialidades. No ver más a Sabina en concierto no me dolería tanto, ya lo he visto dos veces y si bien, hay y espero que haya gente que recién lo descubre y ya no podrá verlo más en vivo si decide por fin retirarse, me sentiría mucho más aliviada por la suerte que tuve de ver en concierto a uno de los más grandes. En el caso de Serrat, aunque no ha anunciado su retiro, queda decir que si lo hace, ahí sí me sentiría un poco decepcionada, mi sueño siempre ha sido verlo solo y no he podido hacerlo. Por eso, Nano, no et vagis, ¡aguanta!

La cuestión es, se retire o no Sabina, hay cosas que quedarán por siempre y menos mal, no ha sido el olor a trago que ha debido tener por años sino sus letras que trascenderán siempre que haya gente dispuesta a escuchar y leer y sentir escritos impresionantes y desgarradores. Qué suerte, más bien, que haya un cantautor que pueda trascender de esa forma en épocas en donde perdurar significa quince minutos de escándalo. Puede que Sabina se retire de los escenario (o puede que no) pero siempre sepan que el padre que ha de darle la extremaunción no es ni siquiera monaguillo. 





''Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un duro,
sólo derechos de amor,
un siete en el corazón y un mar de dudas,
a condición de que no
los malvendan, en el rastro, mis viudas''





1 de agosto de 2013

Amigo

Probablemente no te esperabas que te escribiera un post completo. Probablemente estés sorprendido. Probablemente ya era tiempo, ¿no? Más aún si siempre te quejas porque no hablamos mucho o porque no tengo una foto tuya en mi cuarto. Pero creo que estoy compensándolo haciendo unas de las cosas que más me gusta hacer: escribir, mal o bien pero escribir. Aunque tú me dices que lo hago bien. Me gusta creerlo pero no estoy tan segura. Lo que sí sé es que jamás me arrepentiré de hacer algo que me apasiona y me gusta. Como tú. Cada vez que digo que la política es lo peor que puede existir, casi puedo sentir tu mirada de dolor, tal vez de desconcierto porque la política es tu vida, literalmente tu vida. Y qué genial y suertudo puedes ser por tenerla en la piel. No mucha gente lo logra y eso es una de las primeras cosas que me enseñaste, tal vez sin que te dieras cuenta, jamás avergonzarme de lo que me gusta y quiero, a luchar por todo lo que me proponga. Siempre.
 
Otra cosa que me enseñaste y que pude aprender a lo largo de estos 20 años que te conozco. Espera. Qué loco, cuando yo nací tú tenías casi mi edad. Yo no hubiese sabido qué hacer. Bueno, cómo te decía, otra cosa que he visto en ti y me gustaría ser es siempre divertida. Tú eres un niño. Siempre juegas, siempre haces chistes y cada vez que te voy a ver las risas están garantizadas. Eso no mucha gente lo tiene, un alma tan infantil y buena a la vez. Por eso jamás fuiste un tío convencional conmigo. Todo lo contrario. Fuiste y eres un amigo al que le puedo contar cualquier cosa. Un incondicional. Debe ser porque cuando yo nací tú eras muy joven y no te quedaba otra que ser el tío divertido. No lo sé. Ya me lo contarás.

Antes de pasar a lo más importante, debo agradecer por la música. Tú sabes a qué me refiero. Me explico. Me refiero a esas veces que a mis diez años o menos, bajaba las escaleras de la casa de los abuelos en pijama después de una noche de haberme quedado a dormir ahí y lo primero que hacía era ir hasta el equipo de música y curiosear algunos discos tuyos. Drexler, Sabina, Charly, Calamaro, Fito. Si no fuera por ti, no sabría nada de ellos y no sería quien soy. Tampoco hubiésemos ido a tantos conciertos juntos, claro. 

 Y ahora sí, casi el gran final y tal vez la más importante lección. Como dije, siempre estás feliz y dispuesto a hacernos felices a nosotros, tu familia. Me imagino que sonríes a través de muchas cosas, tal vez a través de tus propios problemas. Has pasado cosas muy duras y aun así siempre has disfrazado tu fortaleza con risas y chistes. No sé si entender que nunca nada es demasiado grave o que hay que tener esa actitud con los problemas, con lo difícil, con la vida. Eso es lo mejor que tienes y lo que eres, un hombre que se enfrenta a todo con lo mejor que puede existir: el humor, la actitud y el atrevimiento por mejorar. 

Hoy que es tu cumpleaños, quiero desearte un día feliz, un día que disfrutes y que pienses en
todo lo que te queda por dar, que estoy segura es muchísimo. Vas a lograr cosas increíbles. Simplemente lo sé. Te lo mereces. Todo lo malo y sucio que te rodea, sabes a qué me refiero, pasa porque es un obstáculo que tienes que tumbar y porque Dios es así, nos pone cosas en el camino para ver qué tan alto podemos saltarlas y yo sé que tú puedes, puedes con la mediocridad, la indolencia y la maldad. Gracias por todo lo que has hecho y haces por nuestra familia, gracias por querernos tanto, porque todo es por nosotros. Gracias por comprarme el libro de Harry Potter, ese fue el primero que leí y desde ahí compartimos ese gusto tan increíble qué es leer. Recuérdame contarte de un libro que vi en la feria que te va a encantar. Aprovecho para pedirte perdón por convertir tu trabajo de la universidad en dibujos y papeles cortados. Era chiquita. Y también recordarte que no te preocupes, si hay otra guerra Chile no nos va a ganar. Eso espero.
Te amo.


Alguna vez me dijiste que esta era tu canción favorita de Fito y te la recuerdo:

''En esta puta ciudad todo se incendia y se va,
matan a pobres corazones,
En esta sucia ciudad no hay que seguir ni parar,
ciudad de locos corazones''



4 de julio de 2013

Una tarde hace 5 años

La tarde que nos encontramos, los nervios de todos competían con mis propios nervios… y aunque estaba encerrada en el 403 mi estrategia funcionó casi a la perfección. Escapé 5 o 10 minutos antes que la campana carcelera disfrazada de alarma con modernos mecanismos que podrían dejar a sordo a cualquier mortal, suene.

Corrí hacia el baño buscando belleza, sin imaginar que tiempo, días o algunas horas más tarde me daría cuenta, me percataría de mi otro tipo de belleza.

Ignorando eso todavía, esparcí mis típicas sombras negras encima de mis parpados y dibujé debajo de mis ojos una línea con rímel, igual, típico, negro.

Mis nervios le ganaron a los nervios cuando sonó mi celular. Y aunque ya había escuchado su voz una semana atrás, me volvió a encantar… después de eso, mis nervios triunfadores me abandonaron por un tiempo, o dos.

La eterna espera que se apodero de mí escaleras abajo desapareció cuando lo vi. Sentí un poco de vergüenza, en mi siempre pasa igual. Así que ya habiéndonos conocido, la espera escaleras arriba ya no era eterna, ahora era acompañada.

Al llegar al lugar previamente elegido por mi y acatado por él, ya hablábamos mucho, yo no sé si lo hacía bien pero el, sin duda, si.

Me satisfacía, me encantaba como se reía al escucharme decir algo o más bien, me encantaba hablarle y escucharlo y escucharlo y hablarle.

A pesar de comer poco, porque recién me estaba recuperando de mi enfermedad, mi poca hambre quedo en segundo plano reemplazada por sus historias.
No diré que no sentía el tiempo mientras me hablaba, lo sentía, sentía que pasaba y por ratos me apenaba saber que pronto ya no hablaríamos entre tanta gente, me apenaba no saber si lo volvería a ver.

Todo estaba bien, muy bien antes de ese día porque hablábamos siempre por internet y muy ‘’anuestraformamente’’. Pero ya lo había conocido, muerta de miedo, con destellos fugaces, muy fugaces de vergüenza. Ya se había metido en mi vida como el ‘’el chico del msn con el que me gusta conversar’’. Y ahora, como el mejor, como mío.

Al inicio del encuentro, al verlo y hablarle no estaba enamorada ni ilusionada, estaba extasiada y para rimar, admirada. Completamente, si…

El chico que escuchaba Calamaro, Fito, Sabina. El que me había puesto un apodo que meses después me haría derretir. El del pelo que me moría por despeinar (más). El que pronto ‘’detendría con un beso el reloj (de Calamaro) ’’. Él es.


Jamás le agradecí por querer verme, por esperar, por sus historias, por sus chistes y por el brownie.


''Porque me miento si digo,
que tu mirada no fue mi mejor testigo''





13 de diciembre de 2012

Serrat me besó


El año pasado cancelaron el concierto que iba dar Joan Manuel Serrat en Lima. Yo tenia la primera fila y cuando me enteré, comencé a llorar desconsolada porque pensé que tal vez era imposible que regrese después del desplante que la hicieron horas después que Susana Villarán lo había condecorado en la Municipalidad. Yo quería verlo.

Pero las cosas jamas son como uno piensa y eso es en serio: este año, anunciaron que venia Serrat a dar un concierto pero con Joaquín Sabina. Yo, de verdad, hubiese preferido que venga solo pero de todas maneras tenia la oportunidad de verlo.

El día que iban a salir las entradas a la venta, a mi me tocaba hacer una entrevista en el estudio de la universidad. Por eso ni bien terminé, llamé a Teleticket a preguntar si, efectivamente, las entradas ya se estaban vendiendo. Me dijeron que sí, que empezaron a venderlas 1 hora antes. Corrí  empujé a las personas, tomé un carro y fui al Wong de Chacarilla.

Pero cuando llegué al stand de Teleticket, me di cuenta que me faltaban 20 soles del total que costaba la entrada. Me quería morir porque la primera fila en la zona central aún estaba vacía  Llamé a mi mamá y después de putearme aceptó ir a Wong a darme lo que me faltaba porque yo no tenía más. En todo el tiempo que mi mamá demoró en llegar, toda la zona central de la primera fila ya se había acabado. Pero la zona lateral estaba libre y aunque no era lo que quería, me pareció bien. De todas maneras estaría cerca. Después de ese día  guarde mi entrada y no pensé en el concierto hasta la misma semana en que pasaría porque no podía creerlo.

El dia que fue el 5 de diciembre, esta en el video que está más abajo y que invito a que vean. No se trata de una canción filmada en el concierto nada más, es una recopilación desde que empezó ese día que para mi fue uno de los más raros de mi vida. Pero cumplí un sueño: ver a Serrat. Por lo menos a unos 10 metros o un poquito más. Ah, algo que no se ve en el video es el beso que Serrat me mandó desde el escenario cuando vio mi polo (decía: Serrat, eres único  y lo hizo después que Sabina me viera primero, me reclamara desde el escenario por qué no tenía nada para él y el mismo llamó al Nano para que me viera.

Mención a parte: El día después del concierto de Serrat fue el concierto de Pimpinela, al que también fui solo que esta vez en la quinta fila (mi lema: a un concierto hay que ir cerca, sino no se disfruta) ahora: ¿Qué es Pimpinela? Para aquellos que no saben, los ilustro. ¿Alguna vez escucharon una canción que en cierta parte decía: olvídate todo tu para eso tienes experiencia? Bueno, no es tan cómico  Es una canción hecha por dos hermanos argentinos llamados Lucía y Joaquín Galán. Para todos, un consejo: no se queden con lo único que se les muestra. Así como Calle 13 no es sólo Atrévete  Pimpinela no sólo es esa canción, tiene muy buenas y de verdad, confieso que la energía en ese concierto fue mucho mejor a la del concierto de Serrat y Sabina, la gente estaba loca, todos cantaban las canciones, buena onda, todas las edades, etc. Fue un concierto muy bueno. Y, como empezaré a hacer costumbre (espero) también fui con un polo que pongo aquí al lado y como estaba cerca, Lucía Galán lo vio y me mandó otro beso. Fui feliz.

Solo fue una mención. Me gustaría que vean el video del 5 de Diciembre de 2012, el día en un sueño se cumplió, porque los milagros o al menos los empresarios que trajeron a Serrat, existen.

Una hurra por el Nano y otra por los geniales Pimpinela.


He aquí el video.







Y aquí, uno de los Pimpinela.



15 de marzo de 2012

¡Cantad, malditos, cantad!*

El trío mexicano conformado por los hermanos Vásquez Espinoza, más conocidos como Los Vásquez Sounds, volvieron a las andadas. En esta ocasión, compartieron, a través de su cuenta de Twitter, un nuevo video de la canción The show de la cantante australiana Lenka. En el nuevo clip se muestra un mejor trabajo de producción."

Perú.21

Me parece una muy bonita idea la de hacer covers de canciones. Siempre he querido hacer varios pero no sé cómo. Tal vez jamás me he atrevido a hacerlos porque solía pensar que si bien no debían ser copias fieles a la versión original, tendrían que guardar el respeto que una canción homenajeada se merece. Es decir, no convertirla en un desastre. La razón por la que destaqué esa parte de una nota de Perú.21 es por lo sorprendida que quedé después de ver el último video de Los Vásquez Sounds (http://www.youtube.com/watch?v=j5C8NxjBKJw&feature=player_embedded)

Cada video es como una escalera de calidad. No por la canción (que ni siquiera conocía) sino por la producción e interpretación. Yo puedo cantar Wannabe de las Spice Girls mientras me baño y ya estoy haciendo un cover y esos dos chinitos impresentables (no por ser chinos) de YouTube también pueden hacerlo. Pero hay algo que yo valoro más: producir un video sin mucha pompa para compartir un cover. Y si el cover sale bien y "reloaded", mucho mejor.



Aquí, una lista pequeña de covers que escuché y me fascinaron:


I thought I saw your face today (She & Him) por Inthegardenars.


El cover de mi canción favorita de She & Him. Parece que el clima y todo lo que rodea a inthegardenars (nombre de YouTube) se confabularon para que el video se vea fresco y limpio. Me gusta :) 

Change is hard (She & Him) por Ecska


Ellos dos hicieron lo que siempre he querido hacer pero por falta de capacidad y talento para el canto jamás he podido. Simplemente se juntaron e hicieron una versión un poco más rápida que la original pero linda al fin. Lo que no me gusta: too much hippie style.

 Me haces bien (Jorge Drexler) por NatU88991


Lo que me gusta aquí es que NatU88991 no tiene LA gran voz. Es una voz normal pero linda. Es el video más casero en esta lista. Además, siento que ha vuelto un poco más pop y pegajosa la canción de Drexler sin llegar a hacerla corriente y fea, por eso me gusta. 

Así estoy yo sin ti (Joaquín Sabina) por silsenda


Por fin, por fin, por fin. Hace tiempo que tenía curiosidad por escuchar canciones de Sabina en una voz menos estremecedora y perturbadora como la de él mismo o cualquier otra persona tratando de imitar su voz. Dos chicas cantando esta canción me parece casi perfecto, porque falto yo (hoy tomé "ego-cola")

Sé que para entender lo que comento se deberían escuchar las versiones originales y después el video del cover. Ni que fuera mucho trabajo. En verdad, no creo que alguien lo haga. Este es un post medio egoísta. Lo escribí porque la nota de Los Vásquez Sounds me recordó algunos covers que alguna vez vi en YouTube. Y poner "publicar" y/o "compartir" es taaan fácil que por ahí, tal vez, quién sabe, lo lee alguien.


*¡No es un insulto! Es un ligero cambio al "Danzad, malditos, danzad" de Presuntos Implicados