Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas

13 de noviembre de 2014

Irse

Admiro a las almas libres, a las que pueden simplemente irse de cualquier lugar físico o metal sin dejar nada atrás. De esto me di cuenta caminando por el Jirón de la Unión. Entendí que en estos últimos meses, he hecho cosas que no me gustan para gente que no me gusta. Sin poder escapar. Por eso admiro la determinación de quienes han caído en la misma conclusión que yo y se han deshecho de toda esa mala energía sin más. También he pensado que el problema podría ser yo. Y si es así, la idea es la misma... debo desaparecer también... alejarme. 

Para aterrizar lo que acabo de decir, tengo que confesar algo: no me quiero quedar en donde no pueda hallarme, no quiero fingir sonrisas ni guardarme las palabras. La costumbre esa tan limeña de adornar cualquier cosa que queremos decir es hora de eliminarla por completo. Así la vida es más simple. 

Quiero hacer varios viajes y no ir a mi clase de Periodismo Digital. Quiero decirle a varias personas que están equivocadas. Quiero reconocer que estoy equivocada también. Quiero irme cuando quiera irme y responder lo que siento cada vez que quiera y como quiera. Regreso al viaje. Es un pendiente. Por eso pienso que Madrid me arruinó... la mente y la idea esa de quedarme siempre en un mismo lugar. Pienso moverme, migrar como una palomita. Quiero ser una alma libre y simplemente irme. Y es probable que el viaje más importante sea el proceso de conseguirlo. 


''En la vida todo es ir
a lo que el tiempo deshace.
Sabe el hombre dónde nace
y no dónde va a morir.»

El hombre que en la montaña
por la cruz de algún camino
oye la voz del destino,
se aleja de su cabaña.

Y prosiguiendo su hazaña
se dirige al porvenir
una esperanza a seguir.
Mas no ha de volver la cara,
pues la vida es senda rara:
en la vida todo es ir.''


6 de marzo de 2014

Yo quiero ser una chica Almodóvar

La primera vez que estuve en un taller de teatro fue cuando tenia 11 años. Estaba en el colegio y me inscribí en ese taller porque el atletismo no era lo mío. Ni lo es. Definitivamente. Así que puse mi firmita inocente de niña en un papel y tenía que presentarme en el auditorio del colegio el siguiente lunes a las 4 de la tarde. Cuando llegó ese día, estaba muy nerviosa porque ya todos se conocían, el taller había empezado cuatro meses antes y yo me convertí en ''la nueva''. 

No eramos muchos, sólo siete personas: cuatro niñas y tres niños. Hacíamos ejercicios de improvisación que fueron los que más me gustaron. Intentábamos cambiar nuestras voces, mirarnos fijo entre nosotros sin reírnos, hacer monólogos y mientras todo eso pasaba, en la ultima media hora de cada clase, ensayábamos para presentar una obra de Navidad para la clausura del año escolar. Me sorprendí cuando mi profesor me dio el papel que más diálogo tenía junto al del protagonista. No me pareció justo porque de todos, yo era la que menos tiempo tenía haciendo el taller pero alimentó mi ego infantil increíblemente. No lo voy a negar.

Entonces un 20 de diciembre, estaba yo leyendo mi texto frente al espejo del baño del colegio mientras mis amigas y compañeras de salón se arreglaban para presentar un baile. Me sentí un poco diferente a ellas, a pesar que a mi también me gustaba bailar. Pero me emocionaba mucho más salir a actuar por primera vez. 

Cuando ya faltaba poco para empezar, fuimos caminando con todos los chicos del taller por detrás del escenario hasta llegar a un lugar en que no nos veía nadie. El profesor nos dijo que teníamos que estar tranquilos, que nos estábamos divirtiendo y casi sin darme cuenta, grité: ¡MIERDA! junto a todos y me sonroje un poco. ¡Tenía 11 años!

La segunda vez que estuve en un taller de teatro fue cuando tenía 12 años. Fue en el Museo de la Nación durante las vacaciones de verano antes de empezar la secundaria. La mayoría de los alumnos eran menores que yo pero aún así lo disfruté. Hicimos ejercicios diferentes. Usábamos mas el cuerpo y tratábamos de conectarlo directamente con la voz. Aprendí muchísimo.

Luego lo dejé por completo. Alguna vez, cuando tenía 16 años, pensé en estudiar teatro como carrera pero me desanimé por miedo. No me pareció un respaldo importante. Todavía estoy tratando de decidir si eso fue un error o no porque finalmente decidí estudiar periodismo y no me arrepiento. Aunque el teatro siempre fue una asignatura pendiente. 

El año pasado, estando en Madrid, decidí que cuando regresara a Lima empezaría proyectos propios, haría cosas que dejé de hacer. En resumen, me liberaría un poco más de lo que ya estaba. Entonces pasó. Unas semanas después de regresar, vi que en marzo empezaba un taller de teatro con Paul Vega en el Instituto Italiano de Cultura coordinado por La Plaza. Pensé en la universidad, en los horarios y todo eso. Pero terminé diciéndome que esta era la oportunidad, que si no lo hacía ahora no lo haría nunca. Y me inscribí.

Ya tuve dos clases y estoy estudiando un texto para la tercera clase. Haré mi primera escena y me intriga y emociona al mismo tiempo. No sé si quiera llegar a ser una actriz conocida o algo así. Lo único que sé es que, como dijo una mujer madre de familia de cuarenta años en este mismo taller, NUNCA ES TARDE PARA EMPEZAR A HACER LO QUE TE GUSTA. Aún si sólo tengo 21 años y lo aplacé por un buen tiempo. Ya era hora.




''Yo quiero ser una chica Almodóvar (...)
y no parar de viajar del invierno al verano,
de madrid a new york, del abrazo al olvido,
dejarte entre tinieblas escuchando un ruido
de tacones lejanos''


26 de abril de 2012

Acontecimientos

1. Mi profesor de técnicas nos puteo (literalmente) a mi y a mi grupo por no haber revisado la cámara antes de sacarla del estudio. Además, me grito por no dar en 5 segundos un ejemplo de sonido extradiegético. Lo realmente malo empezó cuando nos dimos cuenta que no podríamos grabar NADA porque la cámara simplemente no prendía. Lo bonito fue que faltando media hora para tener que devolverla, grabamos algo de lo que nos faltaba en 20 minutos. ¡Y nos salió bien!

2. El profesor que me gusta se rió de algo que yo dije durante el break y levite por 0.6 segundos. Después conversamos cerca de 4 o 5 minutos porque le quería preguntar algunas cosas sobre una pastilla ''psicológica''. Lo realmente malo empezó cuando me di cuenta que faltan muchos días para su clase. Lo bonito fue que lo hice reír mucho :)

3. La profesora de Políticas y Modelos de Comunicación nos obligó a mi y a mi amiga Male a ir al salón rápido y no me dejo terminar mi pan con pollo. Lo realmente malo comenzó cuando dijo que después del control de lectura haría clase (he tenido clases en mi nido mucho más complejas que esa). Lo bonito fue que Male y yo nos escapamos LITERALMENTE, no hubo mucho tráfico y llegamos al Jockey sin renegar.

4. Llegué a la casa de mis abuelos con la intención de estudiar antes de tomar lonche. Estudié poco pero sí tome lonche. Lo realmente malo empezó cuando me di cuenta que llegando a mi casa TENDRÍA QUE estudiar. Lo bonito fue la pena de despedirme de ellos, se fue aliviando cuando les dije: mañana nos vemos.

5: Lo realmente malo es que tendría que estar estudiando para mi examen de mañana. Lo bonito es que me gusta mucho más hacer esto.

Hoy no hay nada mucho más interesante que ciertas cosas que pasaron hoy. No entiendo en qué momento se empezó a acumular tanto trabajo. Me sobran ganas pero me falta tiempo. ¡Ah! tal vez la próxima semana escriba sobre una nueva serie que encontré y que estoy viendo por Youtube. Será un post ego-ego-ego-egoista. Dejo una canción que dentro de todo lo que vivo y siento ahora, me recuerda el carácter y el que me imagino, es el estado actual de un ángel que tuve más cerca antes pero que sigo teniendo.

''Estás radiante y se:
los malos días solo fueron para mí''





22 de marzo de 2012

Camaradería

Hace tres días empecé otra vez la universidad. Aunque tenía ganas de "hacer algo", sabía que esas ganas se irían con las primeras semanas, qué semanas, días. En conclusión, no me emocionaba demasiado la idea de volver. Jamás me ha gustado regresar a un sitio lleno de gente. Y, lo peor de todo, lleno de gente igual. Por eso odié mi primer día de clases de 5to ciclo y por eso, también, surgió el motivo de este post. Es, en verdad, una celebración.

El motivo por el cual celebro con este post nació a partir de mi experiencia en mi primer día de clases. Estaba rodeada de gente y, sin embargo, me sentía sola. No quería hablar con nadie porque todos eran clones. Las chicas con las mandíbulas caídas y hablando como taradas. Los chicos, los chicos… ¿manyas? Salí despavorida con la única satisfacción de que, al otro día, vería a mis chicas de siempre.

Es por ellas este post. Porque hace exactamente dos años las conocí. Me refiero a mis dos incondicionales en la universidad y espero, en mi vida. Tali y Brenda. Brenda y Tali. No hay como ellas dos, no hay dos personas más lindas y buenas que ellas en la UPC. Lo suscribo. Es mi blog. Tuve mucha suerte de encontrarlas. A cada una de diferente manera, obviamente. A Brenda la conocí el primer día de clases cuando los planetas se alinearon y decidieron que las dos nos equivocaríamos de salón. Entramos a una clase de Inglés pensando que era Introducción a las Comunicaciones. Cuando nos dimos cuenta de nuestro error, salimos corriendo y llegamos tarde a la clase. Qué bueno, porque nos sentamos juntas.

Tali fue un caso diferente. A ella la conocí un día después en la clase de Ética. No recuerdo cómo así empezamos a hablar, debió ser algo muy natural. Lo que sí recuerdo es que caminamos por toda la universidad y ella, sin conocerme mucho, me decía: vamos. Después de eso siguieron trabajos en grupo, en pareja, exámenes y varias cosas más. Qué bueno que no hayamos dejado de hablar.

Brenda es dulce, graciosa, empeñosa y distraída. Tali es igualmente dulce, buena imitadora, renegona cuando no le sale algo y, sobre todo, noble. Ahora, después de dos años y sin querer decir que son muchos, se cuando Brenda esta realmente interesada en algo y se cuando Tali está molesta por algo. Tali es más demostrativa que Brenda; Brenda es más impulsiva que Tali. A las dos les pido disculpas por algunas cosas tontas que he hecho o dicho durante algún trabajo o en alguna conversación. Sé que a veces me paso. A veces. Para ser especifica, a Brenda le pido perdón por haber gritado por un trabajo de Seminario y a Tali le pido disculpas por haberla hecho buscar la parte perdida de un trabajo de Lenguaje. Sé que me entienden. Gracias. Espero más chifas, más caipiriñas, más Voce y más caminos con ustedes.


El regalo para mis amigas: el techno pitufo. Porque yo odié la película pero a ellas las amo.


15 de marzo de 2012

¡Cantad, malditos, cantad!*

El trío mexicano conformado por los hermanos Vásquez Espinoza, más conocidos como Los Vásquez Sounds, volvieron a las andadas. En esta ocasión, compartieron, a través de su cuenta de Twitter, un nuevo video de la canción The show de la cantante australiana Lenka. En el nuevo clip se muestra un mejor trabajo de producción."

Perú.21

Me parece una muy bonita idea la de hacer covers de canciones. Siempre he querido hacer varios pero no sé cómo. Tal vez jamás me he atrevido a hacerlos porque solía pensar que si bien no debían ser copias fieles a la versión original, tendrían que guardar el respeto que una canción homenajeada se merece. Es decir, no convertirla en un desastre. La razón por la que destaqué esa parte de una nota de Perú.21 es por lo sorprendida que quedé después de ver el último video de Los Vásquez Sounds (http://www.youtube.com/watch?v=j5C8NxjBKJw&feature=player_embedded)

Cada video es como una escalera de calidad. No por la canción (que ni siquiera conocía) sino por la producción e interpretación. Yo puedo cantar Wannabe de las Spice Girls mientras me baño y ya estoy haciendo un cover y esos dos chinitos impresentables (no por ser chinos) de YouTube también pueden hacerlo. Pero hay algo que yo valoro más: producir un video sin mucha pompa para compartir un cover. Y si el cover sale bien y "reloaded", mucho mejor.



Aquí, una lista pequeña de covers que escuché y me fascinaron:


I thought I saw your face today (She & Him) por Inthegardenars.


El cover de mi canción favorita de She & Him. Parece que el clima y todo lo que rodea a inthegardenars (nombre de YouTube) se confabularon para que el video se vea fresco y limpio. Me gusta :) 

Change is hard (She & Him) por Ecska


Ellos dos hicieron lo que siempre he querido hacer pero por falta de capacidad y talento para el canto jamás he podido. Simplemente se juntaron e hicieron una versión un poco más rápida que la original pero linda al fin. Lo que no me gusta: too much hippie style.

 Me haces bien (Jorge Drexler) por NatU88991


Lo que me gusta aquí es que NatU88991 no tiene LA gran voz. Es una voz normal pero linda. Es el video más casero en esta lista. Además, siento que ha vuelto un poco más pop y pegajosa la canción de Drexler sin llegar a hacerla corriente y fea, por eso me gusta. 

Así estoy yo sin ti (Joaquín Sabina) por silsenda


Por fin, por fin, por fin. Hace tiempo que tenía curiosidad por escuchar canciones de Sabina en una voz menos estremecedora y perturbadora como la de él mismo o cualquier otra persona tratando de imitar su voz. Dos chicas cantando esta canción me parece casi perfecto, porque falto yo (hoy tomé "ego-cola")

Sé que para entender lo que comento se deberían escuchar las versiones originales y después el video del cover. Ni que fuera mucho trabajo. En verdad, no creo que alguien lo haga. Este es un post medio egoísta. Lo escribí porque la nota de Los Vásquez Sounds me recordó algunos covers que alguna vez vi en YouTube. Y poner "publicar" y/o "compartir" es taaan fácil que por ahí, tal vez, quién sabe, lo lee alguien.


*¡No es un insulto! Es un ligero cambio al "Danzad, malditos, danzad" de Presuntos Implicados